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José Abellán, cardiólogo: "El envejecimiento es la mayor causa de bradicardia en los adultos mayores de 55 años"
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José Abellán, cardiólogo: "El envejecimiento es la mayor causa de bradicardia en los adultos mayores de 55 años"

Especialmente a partir de cierta edad, este fenómeno puede formar parte de los cambios naturales del organismo

Foto: José Abellán en el vídeo de YouTube
José Abellán en el vídeo de YouTube

Las pulsaciones bajas suelen generar inquietud, sobre todo cuando un reloj inteligente lanza una alerta o cuando aparecen durante la noche. Sin embargo, no siempre son motivo de alarma. El cardiólogo José Abellán lo explica con claridad: “El envejecimiento es la mayor causa de bradicardia en los adultos mayores de 55 años”, un fenómeno que, en muchos casos, forma parte del funcionamiento natural del organismo.

La frecuencia cardíaca mide el número de latidos por minuto. Tradicionalmente, se considera normal en reposo entre 60 y 100 pulsaciones, aunque este rango no es rígido. Factores como el estrés, el descanso, la edad o incluso el momento del día influyen directamente en este indicador. Durante la noche, por ejemplo, es habitual que el corazón lata más despacio porque el cuerpo necesita menos oxígeno.

La llamada bradicardia se define como una frecuencia inferior a lo habitual, generalmente por debajo de 60 latidos por minuto. No obstante, cada vez más especialistas sitúan ese umbral en torno a los 50. Lejos de lo que muchos piensan, tener las pulsaciones bajas no implica automáticamente un problema de salud. De hecho, puede ser una señal de eficiencia cardíaca.

Abellán distingue entre dos tipos principales. Por un lado, la bradicardia fisiológica, que aparece sin enfermedad y es frecuente en personas con buena condición física. Por otro, la bradicardia patológica, asociada a dolencias cardíacas o alteraciones del sistema eléctrico del corazón. En este último caso, sí pueden aparecer síntomas como mareos, fatiga o incluso pérdida de conciencia.

Con el paso de los años, el sistema de conducción eléctrica del corazón puede volverse más lento, lo que explica por qué muchas personas mayores presentan pulsaciones más bajas sin que exista una patología grave detrás. Junto a la edad, también influyen otros factores como ciertos medicamentos, el hipotiroidismo o infecciones que afectan al organismo.

Foto: José Abellán Alemán. (Cedida)

Otro escenario habitual es el de los deportistas. En ellos, la bradicardia suele ser una adaptación positiva. Un corazón entrenado bombea más sangre con cada latido, por lo que necesita latir menos veces para cubrir las necesidades del cuerpo. Este fenómeno se observa en un alto porcentaje de atletas, especialmente en los de resistencia, y está relacionado con una mayor eficiencia cardiovascular.

Si una persona con pulsaciones bajas puede hacer ejercicio con normalidad y su frecuencia cardíaca aumenta de forma adecuada durante el esfuerzo, lo más probable es que se trate de una situación benigna.

Las pulsaciones bajas suelen generar inquietud, sobre todo cuando un reloj inteligente lanza una alerta o cuando aparecen durante la noche. Sin embargo, no siempre son motivo de alarma. El cardiólogo José Abellán lo explica con claridad: “El envejecimiento es la mayor causa de bradicardia en los adultos mayores de 55 años”, un fenómeno que, en muchos casos, forma parte del funcionamiento natural del organismo.

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