Guillermo Martín, farmacéutico: "En el alcoholismo hay una dependencia física y psicológica. Necesitas alcohol"
Diferenciar entre beber mucho en momentos puntuales o hacerlo a diario puede parecer una cuestión de cantidad, pero no siempre es así. El farmacéutico aclara las claves para entender cuándo existe una verdadera dependencia
Guillermo Martín, farmacéutico, ha puesto el foco en una duda muy extendida sobre el consumo de alcohol: no siempre quien bebe más cantidad es quien tiene un problema más grave. A través de una explicación clara, distingue entre dos conceptos que a menudo se confunden y que tienen implicaciones muy diferentes para la salud.
El experto plantea una pregunta habitual: ¿es más alcohólico quien bebe un poco cada día o quien se emborracha de forma puntual pero intensa? La respuesta, según explica, no es tan simple. “En el alcoholismo hay una dependencia física y psicológica. Necesitas alcohol”, señala, marcando la principal diferencia con otros patrones de consumo.
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Alcoholismo: consumo constante y pérdida de control
Martín describe el alcoholismo como una situación en la que el consumo se vuelve continuo y difícil de controlar. No se trata solo de la cantidad, sino de la relación que se establece con la bebida. “Se consume de forma crónica, descontrolada y sin pensar en las consecuencias”, explica, subrayando el impacto que tiene tanto a nivel físico como mental.
Opinión Este tipo de dependencia implica que la persona no puede prescindir del alcohol en su día a día, lo que afecta a su salud, su entorno social y su estabilidad emocional. La clave está en la necesidad: el cuerpo y la mente reclaman el consumo.
Dipsomanía: atracones puntuales de alcohol
Frente a este patrón, el farmacéutico introduce otro término menos conocido: la dipsomanía. En este caso, el consumo no es diario ni constante, pero sí muy intenso en momentos concretos. “El individuo tiene la necesidad impulsiva de consumir muchísimo alcohol durante un periodo corto de tiempo”, detalla.
Después de esos episodios, la persona puede pasar largos periodos sin beber, lo que lleva a muchos a pensar que no existe un problema. Sin embargo, Martín advierte de que esta conducta también entraña riesgos importantes para la salud física y mental.
Dos problemas distintos con un mismo origen
Aunque las formas de consumo son diferentes, el experto insiste en que ambos casos comparten una base común. “La causa es la misma, son dos problemas diferentes, pero ojo, problemas”, recalca, alertando de que ninguno de estos comportamientos debe normalizarse.
La explicación pone de relieve la importancia de entender el consumo de alcohol más allá de la cantidad o la frecuencia. Identificar el tipo de relación que se tiene con la bebida es clave para detectar posibles trastornos y buscar ayuda a tiempo.
Guillermo Martín, farmacéutico, ha puesto el foco en una duda muy extendida sobre el consumo de alcohol: no siempre quien bebe más cantidad es quien tiene un problema más grave. A través de una explicación clara, distingue entre dos conceptos que a menudo se confunden y que tienen implicaciones muy diferentes para la salud.