Una 'wedding planner' española advierte cuánto dinero hay que dar si te invitan a una boda en 2026: "Los 150 euros se quedan cortos"
El coste de asistir a una boda ya no es el mismo que hace una década y las dudas entre los invitados crecen al ritmo de la inflación
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Las bodas han cambiado mucho en los últimos años, pero hay una pregunta que sigue generando dudas entre los invitados: ¿cuánto dinero hay que dar? La respuesta ya no es la misma que hace una década. La inflación, el encarecimiento de los eventos y la evolución de las celebraciones han hecho que el llamado “pago del cubierto” también se ajuste a los nuevos tiempos.
Laura Melilla, cofundadora de La Petite Mafalda y una de las wedding planner más influyentes en España, ha puesto cifras claras sobre la mesa durante su intervención en el pódcast Konverxo. Su experiencia organizando algunas de las bodas más comentadas del país le permite ofrecer una referencia bastante realista de lo que ocurre hoy en día.
Hace unos años, la situación era distinta. “Hace unos 10 o 15 años, lo estándar o ‘popular’ entre amigos era regalar unos 150 euros”, explica Melilla. Esa cantidad se entendía como una forma de compensar el gasto que los novios asumían por cada invitado, sin que este sintiera que tenía que hacer un desembolso excesivo.
Sin embargo, ese contexto ya no existe. El incremento generalizado de precios ha impactado directamente en el coste de los banquetes, uno de los elementos más caros de cualquier boda. Menús que antes podían situarse en cifras moderadas ahora superan con facilidad los 200 euros por comensal, especialmente en celebraciones con cierto nivel.
Ese cambio ha provocado que la cifra tradicional se haya quedado obsoleta. “Con la inflación actual, 150 euros ya se quedan cortos”, señala la wedding planner. En su opinión, quien quiera ajustarse a lo que se considera habitual en 2026 debería tener en cuenta un importe mayor.
La nueva referencia, según Melilla, se sitúa en torno a los 200 euros por persona. Esto implica que acudir en pareja a una boda puede suponer un regalo conjunto de unos 400 euros. “Hoy en día lo recomendable son 200 euros por persona, lo que suma unos 400 euros por pareja”, afirma.
Uno de los puntos que más sorprende a muchos invitados es que no existe una especie de “descuento” por acudir acompañado. Es decir, no se trata de hacer un regalo conjunto inferior al doble, sino que el gasto se multiplica. “No existe un ‘precio de amigo’ rebajado por ir en pareja; el gasto se duplica”, aclara.
Este aspecto refleja un cambio en la mentalidad colectiva. Mientras que antes se entendía el regalo como un gesto simbólico con cierta flexibilidad, ahora se percibe más como una contribución directa al coste del evento. Aun así, Melilla deja entrever que no se trata de una norma rígida, sino de una referencia orientativa basada en lo que suele ocurrir.
El contexto personal sigue siendo clave. No es lo mismo asistir a la boda de un amigo íntimo que a la de un conocido, ni todos los invitados tienen la misma capacidad económica. A pesar de ello, estas cifras sirven como guía para quienes no quieren quedarse cortos ni excederse. También influye el tipo de boda. Las celebraciones más exclusivas, con varios días de duración o ubicaciones especiales, elevan aún más el coste por invitado, lo que puede empujar al alza el importe del regalo. En cambio, eventos más sencillos o íntimos permiten cierta flexibilidad.
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