Sandra Ortonobes (La Hiperactina), biomédica: "Si quieres cuidar tu colágeno de verdad, es mejor que te protejas del sol, que comas y duermas bien"
La biomédica Sandra Ortonobes aclara cómo actúa realmente el colágeno en el organismo y cuestiona su eficacia tal y como la presentan muchas marcas, poniendo el foco en hábitos cotidianos frente a soluciones rápidas
El colágeno se ha convertido en uno de los suplementos estrella del mercado, especialmente vinculado al cuidado de la piel y las articulaciones. Sin embargo, la biomédica Sandra Ortonobes desmonta algunas de las creencias más extendidas sobre su eficacia con una explicación clara: lo que ingerimos no actúa exactamente como muchos imaginan.
“El colágeno es una proteína y está formado por pequeñas piezas que se llaman aminoácidos”, explica la experta. Este punto es clave para entender por qué los suplementos no funcionan de forma tan directa como promete la publicidad. Cuando una persona consume colágeno, el organismo no lo incorpora intacto, sino que lo descompone durante la digestión.
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Tal y como detalla Ortonobes, “en la digestión se rompen pequeños péptidos y aminoácidos que luego el cuerpo usa donde necesita”. Es decir, el cuerpo reutiliza esos componentes básicos según sus propias prioridades, no necesariamente para regenerar colágeno en la piel o las articulaciones.
Para ilustrarlo, la biomédica utiliza una metáfora sencilla: “como si tú quieres tener una casa y me das unos ladrillos… igual te fabrico esa casa o igual no”. Con esta comparación, deja claro que aportar materia prima no garantiza que el organismo la destine al objetivo deseado.
El problema, por tanto, no es que el colágeno no tenga ningún efecto, sino que su impacto es limitado. Algunos estudios han detectado “pequeñas mejoras en la piel o las articulaciones”, pero Ortonobes advierte de que no se trata de resultados espectaculares y que la evidencia científica aún no es tan sólida como sugiere el marketing.
Esta diferencia entre percepción y realidad ha alimentado un negocio millonario en torno a estos productos. La experta, sin embargo, lo tiene claro: “yo no me gastaría el dinero”. Su recomendación se aleja de los suplementos y se centra en hábitos mucho más básicos y respaldados por la ciencia.
Para cuidar el colágeno de forma efectiva, señala, es preferible apostar por medidas conocidas: “protegerse del sol, comer bien y suficiente, dormir bien, reducir el alcohol y hacer ejercicio”. Factores que, a largo plazo, sí influyen de manera directa en la salud de la piel y los tejidos.
La advertencia de Ortonobes pone el foco en un aspecto habitual en el ámbito de la nutrición: no todo lo que se vende como solución rápida tiene un respaldo científico sólido. En el caso del colágeno, la clave no está tanto en lo que se consume en forma de suplemento, sino en cómo se cuida el organismo en el día a día.
El colágeno se ha convertido en uno de los suplementos estrella del mercado, especialmente vinculado al cuidado de la piel y las articulaciones. Sin embargo, la biomédica Sandra Ortonobes desmonta algunas de las creencias más extendidas sobre su eficacia con una explicación clara: lo que ingerimos no actúa exactamente como muchos imaginan.