Roger Pérez, fisiólogo: "No creo en la longevidad porque mañana se te puede parar el corazón o caerte un geranio, no somos longevos porque sí"
Los especialistas empiezan a cuestionar algunas de las ideas más extendidas sobre hábitos
La obsesión por vivir más años ha colonizado el discurso sobre salud en los últimos tiempos. Rutinas, dietas cada vez más sofisticadas y el culto al rendimiento físico han convertido la longevidad en una meta casi obligatoria. Sin embargo, algunas voces empiezan a cuestionar esa narrativa desde dentro del propio ámbito científico.
Entre ellas destaca Roger Pérez, fisiólogo y experto en actividad física, que propone un enfoque distinto: menos centrado en alargar la vida a toda costa y más en entender cómo funciona realmente el cuerpo humano.
Pérez no niega la importancia del ejercicio o la alimentación, pero sí pone en duda la idea de que exista una fórmula capaz de garantizar más años de vida.
Esa visión se refleja en una de sus afirmaciones más contundentes: “No creo en la longevidad porque mañana se te puede parar el corazón o caerte un geranio”. Y es que hay que pensar también en la imprevisibilidad de la vida, incluso en personas que siguen hábitos considerados saludables.
Desde su perspectiva como fisiólogo, cuidar el cuerpo tiene sentido, pero no como garantía de supervivencia, sino como una forma de optimizar la energía y el funcionamiento diario. “Puedes hacer las cosas bien y aumentar tus probabilidades, pero no hay certezas”, viene a explicar en su intervención.
El experto también cuestiona algunas ideas extendidas en el ámbito del fitness, como la relación directa entre determinados estándares físicos y la salud. En su opinión, el cuerpo no está diseñado para extremos, sino para adaptarse de forma eficiente a distintos estímulos, evitando tanto el exceso como la carencia.
Por eso, insiste en un enfoque más equilibrado: moverse, respirar correctamente, gestionar el estrés y entender las señales del organismo. Pérez defiende construir una buena base fisiológica que permita vivir con energía y funcionalidad el mayor tiempo posible.
En un contexto donde todo parece medirse en años de vida, él prefiere aprovechar cada día con un cuerpo que funcione bien, sin caer en la falsa promesa de que eso garantiza un futuro más largo.
La obsesión por vivir más años ha colonizado el discurso sobre salud en los últimos tiempos. Rutinas, dietas cada vez más sofisticadas y el culto al rendimiento físico han convertido la longevidad en una meta casi obligatoria. Sin embargo, algunas voces empiezan a cuestionar esa narrativa desde dentro del propio ámbito científico.