Elías Suvalsky, médico: "Si tienes la glucosa alta, el pan de centeno es mejor opción que el pan de trigo"
Los expertos insisten en que no todas las opciones tienen el mismo impacto en el organismo
Controlar la glucosa en sangre no implica renunciar al pan. El médico Elías Suvalsky lanza un mensaje que rompe con una de las creencias más extendidas entre las personas con diabetes: no todos los panes son iguales y, de hecho, algunos pueden encajar mejor en la dieta diaria. Entre ellos, el pan de centeno destaca como una alternativa más interesante frente al tradicional pan de trigo.
La clave está en cómo responde el organismo a cada tipo de pan. Suvalsky explica que el pan ha sido “satanizado” durante años por su contenido en carbohidratos, pero advierte de que eliminarlo por completo no soluciona el problema. El control de la glucosa depende del conjunto de la alimentación, no de un solo alimento.
El pan de centeno, en este contexto, se presenta como una opción más favorable. Este tipo de pan suele contener mayor cantidad de fibra que el de trigo, lo que ayuda a ralentizar la absorción de los carbohidratos y, por tanto, a evitar subidas bruscas de glucosa en sangre.
Aun así, el experto insiste en que no todo el pan de centeno es automáticamente saludable. Muchos productos comerciales incluyen azúcares añadidos o ingredientes ultraprocesados que reducen sus beneficios. Por eso, recomienda revisar siempre la lista de ingredientes y la tabla nutricional antes de comprar, prestando especial atención a la cantidad de carbohidratos por rebanada y a la presencia de aditivos.
Otro aspecto importante tiene que ver con la forma de consumir el pan. Suvalsky aconseja no tomarlo solo, sino combinarlo con proteínas o grasas saludables. Un ejemplo sencillo sería acompañarlo con aguacate, queso o huevo. Esta combinación ayuda a que la glucosa suba de forma más gradual, evitando picos que pueden resultar perjudiciales.
El especialista también desmonta otros mitos habituales, como la idea de que el pan integral o multigrano siempre es mejor. Estas etiquetas pueden resultar engañosas si el producto contiene azúcares añadidos o está muy procesado. Del mismo modo, el pan sin gluten no supone una ventaja para la glucosa si no existe intolerancia, ya que sigue aportando una cantidad similar de carbohidratos.
Controlar la glucosa en sangre no implica renunciar al pan. El médico Elías Suvalsky lanza un mensaje que rompe con una de las creencias más extendidas entre las personas con diabetes: no todos los panes son iguales y, de hecho, algunos pueden encajar mejor en la dieta diaria. Entre ellos, el pan de centeno destaca como una alternativa más interesante frente al tradicional pan de trigo.