El mercado laboral en España está experimentando un cambio significativo que pone en cuestión el valor de algunas titulaciones universitarias. Así lo afirma Alberto Hernández, ingeniero industrial jubilado, quien asegura que "un electricista o fontanero gana hoy más que un ingeniero, entre 1,5 y 2 veces más", una realidad que, según él, muchos jóvenes todavía no perciben.
Durante una entrevista en el canal de YouTube 'De Cero a Ingeniero - Podcast', Hernández fue contundente al señalar que los oficios tradicionales como albañil, electricista o fontanero están mejor remunerados que muchas profesiones que requieren carrera universitaria. "Ya ganan hoy más que los ingenieros", insiste, destacando que quienes salen de Formación Profesional pueden obtener ingresos muy superiores desde el inicio de su carrera laboral.
La trayectoria profesional de Hernández respalda su análisis. A lo largo de su vida laboral ha trabajado en sectores como la industria farmacéutica, hospitales, el Teatro Real o el Museo Thyssen, donde desempeñó durante dos décadas el cargo de jefe de mantenimiento. Según explica, su éxito se ha basado en su formación amplia y su versatilidad, aunque subraya que la actitud y la capacidad de aprendizaje continuo son incluso más importantes que la experiencia.
Además, el ingeniero advierte de un problema estructural: la falta de profesionales cualificados en oficios. "Cada vez hay menos y es un problema", señala, anticipando un escenario en el que estos trabajadores podrán elegir clientes y fijar sus propios precios. A esto se suma su crítica a la externalización del mantenimiento y a los bajos salarios en algunos sectores, lo que dificulta atraer talento cualificado.
El mercado laboral en España está experimentando un cambio significativo que pone en cuestión el valor de algunas titulaciones universitarias. Así lo afirma Alberto Hernández, ingeniero industrial jubilado, quien asegura que "un electricista o fontanero gana hoy más que un ingeniero, entre 1,5 y 2 veces más", una realidad que, según él, muchos jóvenes todavía no perciben.