Un experto en jubilación advierte: "Ya se saben todos los requisitos para pedir la jubilación a los 63 años en 2026"
Ignacio Solsona ha explicado en su canal de YouTube las condiciones que deben cumplir los trabajadores que quieran adelantar su retiro hasta dos años antes de la edad ordinaria
La jubilación anticipada vuelve a estar en el centro del debate tras conocerse todos los requisitos para solicitar la jubilación a los 63 años en 2026. El abogado experto en pensiones Ignacio Solsona ha explicado en Laboroteca, su canal de YouTube, las condiciones que deben cumplir los trabajadores que quieran adelantar su retiro hasta dos años antes de la edad ordinaria.
El especialista explica que esta modalidad, conocida como jubilación anticipada voluntaria, permite retirarse antes de la edad legal sin necesidad de haber sufrido un despido previo. “Permite anticipar un máximo de dos años la edad de jubilación que le corresponda a cada uno”, señala Solsona en su vídeo, donde analiza los cambios y requisitos que ya se conocen para 2026.
Jubilarse a los 63 años: cuándo es posible
Según detalla el experto, la edad concreta dependerá de la edad ordinaria de jubilación que tenga cada trabajador. Es decir, no todo el mundo podrá hacerlo exactamente a los 63 años. Tal como explica Solsona, “si uno puede jubilarse con 65 años, podrá solicitar la jubilación anticipada a partir de los 63”. En cambio, quienes deban esperar hasta los 67 años porque no han cotizado lo suficiente solo podrán adelantarla hasta los 65. Esto significa que la jubilación anticipada voluntaria siempre se limita a un máximo de dos años antes de la edad ordinaria que corresponda en cada caso.
Uno de los puntos más importantes para acceder a esta modalidad es el periodo mínimo de cotización. Según el abogado, es obligatorio haber cotizado al menos 35 años durante toda la vida laboral. “Si no se han cotizado 35 años, no se puede solicitar una jubilación anticipada voluntaria, ni a los 63 ni a los 65”, advierte. Además, el trabajador debe encontrarse en situación de alta o asimilada al alta en la Seguridad Social. Esto incluye varios escenarios habituales, como:
Estar trabajando por cuenta ajena
Ser autónomo
Cobrar la prestación por desempleo
Recibir el subsidio para mayores de 52 años
Tener un convenio especial con la Seguridad Social
Mantener la demanda de empleo tras un paro involuntario
Si la persona se encuentra fuera de estas situaciones —por ejemplo, tras una baja voluntaria sin cobertura posterior— la solicitud podría ser rechazada.
La pensión mínima también puede impedir la jubilación anticipada
Otro aspecto que muchos trabajadores desconocen es que la pensión resultante no puede quedar por debajo de la pensión mínima vigente.
Esto implica que si, tras aplicar las penalizaciones por anticipar la jubilación, el resultado final queda por debajo de esa cifra, la Seguridad Social puede denegar la solicitud. Solsona advierte que algunas personas abandonan su empleo pensando que podrán jubilarse anticipadamente sin comprobar antes este requisito.
Penalizaciones por adelantar la jubilación
Solicitar la jubilación antes de tiempo implica aplicar coeficientes reductores, es decir, recortes permanentes en la pensión. El porcentaje depende de dos factores:
Cuántos meses se adelanta la jubilación
Cuántos años se han cotizado
Por ejemplo, si alguien adelanta la jubilación 24 meses y ha cotizado menos de 38 años y medio, la reducción puede alcanzar el 21% de la pensión inicial. Además, el abogado recuerda un punto importante: “Esta penalización no se recupera en ningún momento posterior. Es una penalización para toda la vida”. Según explica, las reducciones más duras se concentran entre 24 y 18 meses de adelanto, por lo que retrasar unos meses la jubilación puede mejorar notablemente la pensión final.
El experto también alerta de una novedad relevante en 2026: la derogación del apartado segundo de la disposición transitoria 34ª, que ofrecía condiciones más favorables a quienes tenían pensiones muy altas. Hasta ahora, algunas personas con pensiones iniciales superiores al máximo podían beneficiarse de penalizaciones más suaves. Sin embargo, a partir de 2026 estas condiciones dejarán de aplicarse. Según explica Solsona, esto supone que las penalizaciones volverán a calcularse sobre la pensión máxima vigente, que en 2026 se sitúa en torno a 3.359 euros mensuales. “Donde antes podía aplicarse una penalización del 9,1%, ahora puede llegar al 21%”, explica el experto, lo que puede suponer un recorte mucho mayor en la pensión final.
Algunas excepciones seguirán vigentes
A pesar de este cambio, todavía existen casos en los que puede aplicarse la normativa anterior. Entre ellos se encuentran personas cuya relación laboral terminó antes del 1 de enero de 2022 y que no han vuelto a trabajar durante periodos prolongados. También puede aplicarse en algunos casos relacionados con ERE, convenios colectivos o procedimientos concursales acordados antes de esa fecha. Ante este escenario, el experto recomienda revisar bien cada caso y hacer cálculos antes de tomar la decisión de anticipar la jubilación. “Hay que sacar la calculadora y rehacer números para buscar la fecha óptima”, advierte Solsona, ya que unos pocos meses pueden marcar una gran diferencia en la pensión que se cobrará durante toda la vida.
La jubilación anticipada vuelve a estar en el centro del debate tras conocerse todos los requisitos para solicitar la jubilación a los 63 años en 2026. El abogado experto en pensiones Ignacio Solsona ha explicado en Laboroteca, su canal de YouTube, las condiciones que deben cumplir los trabajadores que quieran adelantar su retiro hasta dos años antes de la edad ordinaria.