El cuidado de nuestras mascotas es vital para garantizar su bienestar en nuestra rutina habitual. Si bien atender a sus necesidades básicas es un aspecto mínimo de la responsabilidad que estas suponen, también comprende tener en cuenta otra serie de factores en función de las características de nuestro animal de compañía en concreto.
En caso de que este miembro más de nuestra familia sea una perra, debemos atender al funcionamiento de su ciclo menstrual y qué medidas podemos tomar para ofrecerle un cuidado adecuado en dichos momentos. Y es que estos periodos presentan unas circunstancias específicas que debemos conocer en profundidad para recibirlas con determinación.
Si tenemos dudas al respecto, podemos acudir a los profesionales veterinarios que divulgan su conocimiento a través de las redes sociales como medio de difusión. Es el caso de María Vetican. "Suelen tener su primer celo entre los seis y diez meses de edad, pero esto puede variar según la época del año, la raza o cada animal en concreto", asegura.
Atención a nuestra mascota
En su reciente publicación de TikTok, la experta puntualiza que este periodo recibe el nombre concreto de ciclo astral. Este puede llegar a ser silencioso en sus primeras ocasiones y hará aparición en el organismo de nuestras mascotas cada seis meses aproximadamente, aunque en razas más grandes podría reducirse a una vez por año.
"Esto es de por vida. No hay menopausia como tal en las perras. Solo que, cuando sea más viejita, será menos evidente. Además, esta época de sangrado que conocéis como celo es la época fértil. Es decir, que es todo lo contrario al sangrado que tenemos las mujeres. Curioso, ¿eh?", asegura la veterinaria en el vídeo.
Ante todo, debemos prestar atención a su comportamiento y tomar las medidas oportunas para otorgarles la mejor comodidad posible a nuestras mascotas en estos momentos del año. Por otro lado, ante cualquier duda que podamos presentar al respecto, lo mejor será consultar a nuestro profesional de confianza para despejarlas de manera particular.
El cuidado de nuestras mascotas es vital para garantizar su bienestar en nuestra rutina habitual. Si bien atender a sus necesidades básicas es un aspecto mínimo de la responsabilidad que estas suponen, también comprende tener en cuenta otra serie de factores en función de las características de nuestro animal de compañía en concreto.