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Michel de Montaigne, filósofo: "Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis"
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Michel de Montaigne, filósofo: "Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis"

El convencimiento a la hora de lanzar una afirmación sin verificar su veracidad puede jugarnos malas pasadas

Foto: Michel de Montaigne, filósofo. (Archivo)
Michel de Montaigne, filósofo. (Archivo)

Uno de los pilares fundamentales que sustenta cualquier sociedad moderna y avanzada es, sin duda, la libertad de expresión. Verbalizar nuestros pensamientos y posturas para ponerlas en común con el resto de la comunidad es básico para un desarrollo individual y colectivo verdaderamente enriquecedor y en plenitud.

Este derecho tan defendido no exime a la ciudadanía de hacer un uso responsable de la palabra. En este sentido, hay afirmaciones y discursos que han hecho mucho daño ajeno. Y es que el contenido del mensaje no es lo único a tener en cuenta. También es la forma en la que se lanzan de manera pública.

Foto: Retrato de Simone Weil

Se trata de una cuestión profundamente debatida a lo largo de la historia de nuestra especie, en la que algunos de los hombres más brillantes de la misma han querido dejar su postura clara al respecto. Uno de los más destacados fue el filósofo Michel de Montaigne, quien dejó una frase muy clara sobre la expresión humana. "Nadie está libre de decir estupideces. Lo malo es decirlas con énfasis", pronunció.

Valor de la palabra

Con estas palabras, el pensador francés aludía al evidente derecho de todo ser humano a equivocarse a la hora de hacer una afirmación o emitir un mensaje. Sin embargo, adoptar una postura de total convencimiento ante una información que no hemos verificado no es más que una muestra del desinterés que presentamos por decir la verdad.

Foto: Fuente: iStock

Saber de todo en una gesta totalmente imposible. Sin embargo, podemos cultivar nuestros conocimientos mediante la curiosidad, el estudio y la puesta en práctica. Y es que asegurarnos de que los datos que manejamos son veraces es parte del camino a una sabiduría competente, especialmente en un campo que no dominamos.

Es por ello que, si bien todos corremos el riesgo de pronunciar imprecisiones o falsos testimonios, también lo tenemos de retractarnos cuando caemos en la cuenta de nuestro error. Para ello, debemos dejar de lado ese orgullo con el que espetamos nuestros discursos, dando un paso atrás para avanzar en la dirección de la verdad.

Uno de los pilares fundamentales que sustenta cualquier sociedad moderna y avanzada es, sin duda, la libertad de expresión. Verbalizar nuestros pensamientos y posturas para ponerlas en común con el resto de la comunidad es básico para un desarrollo individual y colectivo verdaderamente enriquecedor y en plenitud.

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