Uno de los elementos que han generado inquietud a la humanidad desde tiempos inmemoriales es, sin duda, la muerte. Esta realidad, entendida como el fin de la vida y todo lo que conocemos de la misma, nos deja un mar de dudas sobre lo que hay más allá. Y es que el desconocimiento al respecto ha generado temor desde hace generaciones.
Desprendernos de nuestra normalidad y alejarnos de nuestros seres queridos y bienes puede producir desasosiego en la mayoría de mortales. Todo por lo que hemos luchado y sacrificado nuestra vida se desvanece de nuestras manos de un momento a otro, sin que podamos hacer nada para impedir lo que el destino nos aguarda.
Sobre este aspecto tan natural se ha conversado en múltiples ocasiones a lo largo de nuestra historia como especie. Es por ello que algunas de las figuras más reputadas de la cultura, siendo Lope de Vega uno de los más predominantes, dejan una frase memorable como parte de su legado que se mantiene muy vivo a día de hoy.
Aprovechar el tiempo que nos queda
“La vida es corta. Viviendo todo falta, muriendo todo sobra", pronunció el poeta y dramaturgo español. Y es que con estas palabras referenciaba a la naturaleza efímera de la propia existencia y a la ambición que presentamos muchos de contar con los elementos de los que carecemos, sabiendo que no podremos disfrutar de ellos para siempre.
Cuando nos llega el momento de partir de este mundo, lo haremos solos, sin compañía y vacíos de toda pertenencia material. Es algo que debemos tener claro mientras seamos conscientes. Y es que el valor de cada elemento depende en parte de la atención que le prestemos, puesto que, cuando faltemos, nuestros sentimientos hacia él desaparecerán con nosotros.
Se trata de un viaje solo de ida y con un destino incierto. Por lo que debemos centrarnos en disfrutar de lo que sabemos que tenemos y no dejarnos llevar por una avaricia que nos nuble el juicio. Al final, todas las decisiones que tomemos nos llevarán a todos a la misma conclusión. Mientras tanto, la vida sigue su curso.
Uno de los elementos que han generado inquietud a la humanidad desde tiempos inmemoriales es, sin duda, la muerte. Esta realidad, entendida como el fin de la vida y todo lo que conocemos de la misma, nos deja un mar de dudas sobre lo que hay más allá. Y es que el desconocimiento al respecto ha generado temor desde hace generaciones.