Es noticia
Sócrates, filósofo clásico: “Solo existe un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia”
  1. Alma, Corazón, Vida
Lección de humanidad

Sócrates, filósofo clásico: “Solo existe un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia”

Conocer nuestro mundo más allá de lo que nos rodea es una virtud que se debe poner en valor siempre, especialmente en la actualidad.

Foto: Estatua que representa al filósofo Sócrates. (Archivo)
Estatua que representa al filósofo Sócrates. (Archivo)

A lo largo de la historia siempre se ha dicho que ‘el saber no ocupa lugar’. Ampliar nuestra sabiduría a través de conocer el mundo que nos rodea de una forma cada día más profunda es una tendencia que responde a la necesidad intrínseca del ser humano de saciar su curiosidad. Y es que este aprendizaje no solo es adquirido mediante la teoría, siendo la experiencia un mecanismo verdaderamente efectivo.

Sin embargo, en plena era de la información en la que nos encontramos actualmente, son cada vez más los usuarios que, ante el exceso de datos de múltiples ámbitos a los que estamos continuamente expuestos en nuestra vida cotidiana, prefieren aislarse de este tipo de contenidos, justificando con ello una mayor felicidad. Y es que se trata de un debate que lleva activo desde tiempos inmemoriales.

Foto: Michel Focault (Archivo)

En este sentido, algunas de las figuras más importantes de la humanidad en campos como la filosofía ya trataron este asunto con contundencia. Uno de los más predominantes en el mundo del saber es, sin duda, Sócrates, que realizó una afirmación tan rotunda que continúa siendo efectiva en los tiempos que corren. “Solo existe un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia”, pronunció el autor.

El valor de aumentar nuestro conocimiento

Dicha frase que se le atribuye al clásico filósofo de la Antigua Grecia hace referencia al valor del propio conocimiento como elemento fundamental en nuestra propia existencia. Conocer nuestro mundo con más claridad implica una mayor libertad para decidir, sabiendo de antemano las consecuencias derivadas de nuestras acciones.

Foto: escritor-quien-conserva-capacidad-ver-belleza-nunca-envejece

El desconocimiento es un aspecto natural en sí mismo, siempre y cuando este sea circunstancial. Sin embargo, anular nuestra necesidad de ampliar nuestros horizontes de conocimiento de manera intencional se sustenta en obviar el dolor y las injusticias que ocurren en el mundo en el que vivimos, un extremo que no será nada favorable para tomar diferentes decisiones en nuestra trayectoria vital.

El desbordamiento de la información es un signo más que evidente en la actualidad. Sin embargo, la omisión de conocer la realidad no es la solución, sino más bien gestionar el contenido que nos llega de una manera responsable y realista. Solo así podremos alcanzar algún día la plenitud tan deseada, teniendo en cuenta la mayor cantidad de variables posibles en el proceso.

A lo largo de la historia siempre se ha dicho que ‘el saber no ocupa lugar’. Ampliar nuestra sabiduría a través de conocer el mundo que nos rodea de una forma cada día más profunda es una tendencia que responde a la necesidad intrínseca del ser humano de saciar su curiosidad. Y es que este aprendizaje no solo es adquirido mediante la teoría, siendo la experiencia un mecanismo verdaderamente efectivo.

Filosofía Psicología
El redactor recomienda