Dormir bien se ha convertido en uno de los grandes retos de la vida moderna. El estrés, las largas jornadas frente al ordenador o la falta de actividad física afectan directamente al descanso. Para la instructora de pilates Ale Laserna, existe una herramienta sencilla que puede marcar la diferencia: la práctica regular de pilates, capaz de relajar el sistema nervioso y favorecer un sueño profundo.
La experta defiende que esta disciplina no solo transforma el cuerpo, sino también la forma en la que una persona se relaciona con él. Según explica, el pilates permite escuchar mejor las señales del organismo, mejorar la postura y recuperar movilidad, algo especialmente importante en una sociedad donde muchas horas del día se pasan sentados.
Uno de los primeros beneficios que destaca Laserna es la mejora de la funcionalidad del cuerpo en la vida diaria. Los ejercicios de pilates combinan fuerza, flexibilidad y control del movimiento, lo que permite recuperar agilidad para tareas cotidianas como levantar peso, agacharse o mantener una postura correcta durante horas.
La instructora subraya que muchas molestias físicas actuales tienen que ver con el sedentarismo y con hábitos posturales poco saludables. La práctica constante ayuda a movilizar articulaciones, fortalecer los músculos profundos y reducir la rigidez corporal, lo que se traduce en una mayor sensación de bienestar.
Además, el pilates invita a trabajar a un ritmo más consciente que otras disciplinas más intensas. Ese enfoque pausado permite prestar atención al movimiento y entender cómo responde el cuerpo, lo que favorece una relación más equilibrada con el ejercicio físico.
Beneficios que se perciben desde la primera clase
Laserna asegura que muchas personas experimentan cambios incluso en las primeras sesiones. Uno de los más habituales es la mejora de la postura, ya que los ejercicios fomentan la alineación de la columna y la activación del llamado “centro” o zona abdominal profunda.
Otro de los aspectos clave es la respiración. Aprender a respirar de forma profunda y controlada forma parte de los principios básicos del pilates, algo que ayuda a oxigenar mejor los tejidos y a liberar tensiones acumuladas durante el día.
Ese control respiratorio tiene además un impacto directo en el estrés. Cuando se respira de manera consciente, el organismo activa mecanismos de relajación que ayudan a reducir la ansiedad y mejorar el estado general del cuerpo.
Menos tensión y menos dolores cotidianos
Otro de los motivos por los que muchas personas se acercan al pilates es el alivio de dolores musculares habituales. La práctica regular puede ayudar a reducir molestias relacionadas con la tensión o con posturas incorrectas, especialmente en zonas como la espalda, el cuello o los hombros.
Laserna matiza que no se trata de un tratamiento médico para patologías graves de columna, pero sí de una herramienta eficaz para combatir dolores asociados al estrés o al uso repetitivo del cuerpo en el trabajo diario.
A través de movimientos controlados y ejercicios de fortalecimiento, el pilates contribuye a estabilizar la musculatura y a mejorar el equilibrio corporal.
La respiración como clave para dormir mejor
Uno de los beneficios que más sorprende a quienes comienzan a practicar pilates tiene que ver con el descanso nocturno. La instructora explica que los ejercicios de respiración y movilidad ayudan a relajar profundamente el cuerpo, lo que facilita conciliar el sueño.
Según Laserna, el trabajo sobre la columna y la respiración favorece un estado de relajación que actúa directamente sobre el sistema nervioso central. Esa combinación puede reducir la agitación mental y preparar al organismo para un descanso reparador.
“Te propicia un sueño maravilloso y te hace relajar el sistema nervioso central”, afirma la instructora, que considera este efecto uno de los más valiosos de la disciplina.
Una práctica adaptable a cualquier edad
Otra de las características que explica la popularidad del pilates es su versatilidad. La técnica puede adaptarse a personas con diferentes niveles de condición física, desde principiantes hasta deportistas de alto rendimiento.
También se utiliza con frecuencia en procesos de recuperación física o en etapas concretas de la vida, como el embarazo o el posparto, siempre bajo supervisión profesional.
Para Laserna, la clave está en entender el pilates como algo más que una rutina deportiva. La disciplina busca mejorar la funcionalidad del cuerpo, facilitar las actividades diarias y aportar bienestar físico y mental, algo cada vez más necesario en un contexto marcado por el estrés y el sedentarismo.
Dormir bien se ha convertido en uno de los grandes retos de la vida moderna. El estrés, las largas jornadas frente al ordenador o la falta de actividad física afectan directamente al descanso. Para la instructora de pilates Ale Laserna, existe una herramienta sencilla que puede marcar la diferencia: la práctica regular de pilates, capaz de relajar el sistema nervioso y favorecer un sueño profundo.