Cuidar de la integridad de nuestro hogar implica proteger la sensación de bienestar que nos evoca al estar en su interior. Esto no solo se consigue cumpliendo con las tareas de limpieza y mantenimiento adecuadas. La distribución y decoración de nuestra casa son aspectos imprescindibles para que todo su ambiente guarde una mayor coherencia.
En este sentido, el estilo de nuestra vivienda debe ser representativo de nuestra personalidad como residentes en la misma. Sin embargo, esto quiere decir que todas las opciones que escojamos generen ese sentimiento hogareño que nos reconforta. Por lo tanto, debemos seguir una serie de pautas antes de otorgarle a nuestro domicilio su apariencia definitiva.
Si nos mostramos indecisos ante esta situación, podemos contar con el criterio de diversos profesionales del interiorismo que nos ayudarán a marcar unas normas básicas para cambiar la decoración de nuestra casa. Un ejemplo de ello es Ana García, que divulga sus conocimientos a través de redes sociales. “Si en la entrada de tu casa no hay claridad, el resto suele arrastrar desorden”, afirma en una de sus publicaciones en TikTok.
Coherencia hogareña
Otro de los factores a los que la experta ha querido otorgar importancia es a la paleta de colores que imperará en nuestro hogar. Esta debe responder a una armonía entre estancias, en la que las variaciones cromáticas pueden generar caos visual si no siguen una cierta coherencia entre sí. Y es que la transición de una habitación a otra debe ser lo más natural posible.
“Me fijaría en la iluminación porque no iluminar por capas aplana el espacio. Esto es algo más técnico, pero la luz define volúmenes, genera profundidad. No solamente sirve para ver”, asegura la interiorista en el vídeo, recomendando prestar atención al valor que otorga la luminosidad en el espacio que ocupamos de manera diaria.
Por último, la experta no se olvida de la relevancia que guardan las proporciones, concretamente con respecto al mobiliario y el lugar que ocupa en el espacio disponible. La finalidad de ello es encontrar un equilibrio entre ambas magnitudes, de manera que la balanza no se decante por ninguno de los extremos y genere un desagradable ruido visual.
Cuidar de la integridad de nuestro hogar implica proteger la sensación de bienestar que nos evoca al estar en su interior. Esto no solo se consigue cumpliendo con las tareas de limpieza y mantenimiento adecuadas. La distribución y decoración de nuestra casa son aspectos imprescindibles para que todo su ambiente guarde una mayor coherencia.