El amor es uno de los sentimientos que definen profundamente a los seres humanos. A través de nuestras propias relaciones sociales, profesamos dicho elemento de diferente manera en función de la persona a la que va destinado. En este sentido, una de las formas más intensas de generar vínculos a través del mismo es, sin duda, las relaciones de pareja.
El cariño y la intimidad que hacen posible este enlace es lo que genera que construyamos un proyecto de futuro junto a la otra persona. No obstante, los desacuerdos y las diferencias también pueden surgir, pudiendo cometer errores y equivocaciones que puedan dañar emocionalmente a la otra persona de forma certera.
Darse cuenta del error y pedir disculpas es parte del proceso para reparar el dolor causado. Sin embargo, muchos individuos se mueven entre disculpas para salir del paso lo más airosos posible, algo que profesionales de la psicología como Alicia González ponen de manifiesto a través de sus redes sociales. "Tú no decides borrón y cuenta nueva cuando tú eres la persona que me ha hecho daño", explica en su publicación en TikTok.
Disculpas sin excusas
En una pareja, las discusiones son algo casi natural y forman parte de la convivencia entre personas. De hecho, el origen de varias de ellas será nuestro comportamiento que, aun de forma inconsciente, merece unas disculpas de nuestra parte. Sin embargo, es la parte damnificada la que decide si esto es suficiente para solucionar el contratiempo entre ambos.
"Dentro del terreno de la manipulación también hay frases que la gente disfraza de perdón y simplemente reflejan un acto superegoísta de 'Venga, va, que se le pase ya, no quiero este mal rollo'", explica la psicóloga sobre la necesidad de eliminar esa sensación desagradable y de tensión que se vive en esta situación por encima de reconocer un error de forma sincera.
Las disculpas deben ir acompañadas de una identificación de la equivocación que hemos cometido y de las consecuencias derivadas de la misma, así como de una actitud de cambio para evitar que vuelva a ocurrir en el futuro. Lo contrario no es más que una técnica psicológica para salir del paso de una manera rápida y sin quebraderos de cabeza con una persona que se supone que nos importa.
El amor es uno de los sentimientos que definen profundamente a los seres humanos. A través de nuestras propias relaciones sociales, profesamos dicho elemento de diferente manera en función de la persona a la que va destinado. En este sentido, una de las formas más intensas de generar vínculos a través del mismo es, sin duda, las relaciones de pareja.