La búsqueda de fuentes de energía limpia, renovable y sostenible se ha convertido en una de las grandes prioridades energéticas de los últimos años. Entre todas las alternativas disponibles, la energía solar destaca como una de las más accesibles, ya que aprovecha una fuente prácticamente inagotable: la radiación del sol. En países como España, donde algunas regiones superan con facilidad las 3.000 horas de sol al año, el uso de placas solares fotovoltaicas se ha consolidado como una opción cada vez más frecuente tanto en viviendas particulares como en edificios.
Estos sistemas convierten la luz solar en electricidad mediante el llamado efecto fotovoltaico. Además de contribuir a reducir las emisiones contaminantes, también pueden tener un impacto notable en la economía doméstica. Desde el Ministerio para la Transición Ecológica señalan que “entre los beneficios, podemos llegar a obtener una reducción de hasta el 95% en la factura de la luz, dejándonos de preocupar por el futuro precio de la energía, además de la sostenibilidad con una fuente de energía verde y limpia”.
Uno de los mitos más extendidos sobre la energía fotovoltaica es que los paneles solares solo funcionan cuando el sol brilla con intensidad. Sin embargo, los especialistas en este tipo de instalaciones recuerdan que la realidad es diferente. El experto en energía solarJorge González, CEO de la empresa Ámbito Solar, abordó esta cuestión en un vídeo publicado en TikTok. En él explicó que muchas personas creen que las placas dejan de generar electricidad cuando el cielo está cubierto, pero esa idea no se corresponde con el funcionamiento real de la tecnología.
"En días nublados mucha gente piensa que los paneles solares no funcionan. Pero la realidad es que sí funcionan", afirmó el especialista en su intervención en TikTok. La razón está en que los paneles no dependen únicamente de la luz directa del sol. "Los paneles fotovotáicos funcionan con la radiación solar, no necesitan que el sol les esté dando directamente para generar y producir energía", señaló.
Esto significa que incluso cuando el cielo está cubierto, la radiación sigue alcanzando la superficie terrestre. Los paneles captan esa radiación difusa y continúan produciendo electricidad, aunque su rendimiento puede ser algo menor que en un día completamente despejado.
El crecimiento del autoconsumo solar también ha generado nuevas dudas entre quienes se plantean instalar placas en sus hogares. Una de las más habituales es pensar que cuantos más paneles se coloquen, mayor será el ahorro energético. Jorge González advierte de que esa idea no siempre es correcta. Cada vivienda tiene unas necesidades energéticas distintas. El consumo puede variar en función del número de personas que viven en la casa, del tiempo que pasan en ella o del momento del día en el que se utiliza más electricidad. Además, otros factores como el tamaño del tejado, su orientación o la presencia de sombras también influyen en el rendimiento de la instalación. Por ello, el experto recomienda realizar siempre un estudio personalizado para encontrar el equilibrio entre producción energética, consumo y ahorro.
La búsqueda de fuentes de energía limpia, renovable y sostenible se ha convertido en una de las grandes prioridades energéticas de los últimos años. Entre todas las alternativas disponibles, la energía solar destaca como una de las más accesibles, ya que aprovecha una fuente prácticamente inagotable: la radiación del sol. En países como España, donde algunas regiones superan con facilidad las 3.000 horas de sol al año, el uso de placas solares fotovoltaicas se ha consolidado como una opción cada vez más frecuente tanto en viviendas particulares como en edificios.