Los expertos coinciden: estas son las 11 cosas que jamás deberías meter en el lavavajillas
Aunque es un gran aliado en la cocina, no todo puede meterse en él sin consecuencias. Algunos objetos delicados o de materiales específicos pueden dañarse irreversiblemente
El lavavajillas es sin duda uno de los mejores aliados en la cocina. Después de una buena comida, ¿quién quiere enfrentarse a una montaña de platos? Sin embargo, no todos los utensilios de cocina están hechos para soportar los rigores del lavado automático.
Algunos materiales pueden deformarse, perder brillo o incluso romperse. Para evitar disgustos, aquí te contamos qué objetos deberías lavar a mano y cómo hacerlo de manera adecuada.
1. Utensilios y tablas de madera
El calor intenso y el agua pueden provocar que la madera se agriete, se deforme o incluso se deshaga con el tiempo. Si tienes cucharas, tablas de cortar o cuencos de madera, lo mejor es limpiarlos a mano con agua tibia, jabón y un estropajo suave. Y para alargar su vida, aplica aceite mineral de vez en cuando.
2. Sartenes y ollas de cobre
El cobre es conocido por su belleza y por su excelente conducción de calor, pero su brillo se pierde rápidamente en el lavavajillas. Para mantener ese brillo espectacular, lávalas a mano con un jabón suave y un paño que no raye. ¿El truco? Una mezcla de sal y vinagre puede devolverle ese lustre que tanto te gusta.
3. Cuchillos de cocina de alta calidad
Los cuchillos de chef o cualquier cuchillo de buena calidad sufren en el lavavajillas. El agua caliente y los detergentes agresivos pueden desafilar el filo y dañar las asas. Para evitarlo, enjuágalos rápidamente tras su uso y sécalos inmediatamente para evitar la oxidación.
4. Vajilla de cristal o con bordes dorados
Las copas de cristal fino y la vajilla decorada con bordes dorados son demasiado delicadas para el lavavajillas. Pueden agrietarse o perder el brillo. Lávalos con agua tibia y vinagre para eliminar cualquier residuo, y sécalos con un paño suave para evitar marcas de agua.
5. Plástico no apto para lavavajillas
Si el fabricante no indica que es apto para lavavajillas, mejor no arriesgarse. El calor del electrodoméstico puede deformar los recipientes de plástico, e incluso liberar sustancias nocivas. Lo más seguro es lavar a mano los envases de plástico con agua tibia y esponja suave.
6. Cacerolas antiadherentes
El revestimiento antiadherente de muchas sartenes y cacerolas puede desgastarse con los lavados repetidos en el lavavajillas. Para que duren más tiempo, lo mejor es limpiarlas a mano con una esponja suave y evitar los productos abrasivos.
7. Objetos de aluminio
El aluminio puede oxidarse o decolorarse en el lavavajillas debido a los detergentes fuertes. Si quieres mantener tus utensilios de aluminio en buen estado, opta por lavarlos a mano con jabón suave y agua tibia.
8. 'Tuppers' de comida para llevar
Aunque son prácticos para almacenar y transportar alimentos, muchos tuppers no están diseñados para el lavavajillas. El calor puede deformarlos y hacer que pierdan su forma original. Lo mejor es lavarlos a mano y secarlos bien antes de guardarlos.
9. Ralladores y utensilios con ranuras
El lavavajillas no es muy efectivo para eliminar residuos atrapados en objetos con ranuras o agujeros, como los ralladores de queso. Además, los residuos pueden quedar pegados incluso después del lavado. Lávalos a mano con un cepillo pequeño para asegurarte de que queden impecables.
"El hierro fundido requiere cuidados especiales, y el lavavajillas es su peor enemigo"
10. Vajilla antigua o heredada
Si tienes la suerte de poseer platos o vasos que han pasado de generación en generación, olvídate de meterlos en el lavavajillas. Los golpes y el calor podrían dañarlos irremediablemente. Lo mejor es lavarlos a mano con cuidado, usando un jabón suave y agua tibia.
11. Recipientes y utensilios de hierro fundido
El hierro fundido requiere cuidados especiales, y el lavavajillas es su peor enemigo. El jabón puede eliminar la capa protectora que se forma con el uso y que le da sus propiedades antiadherentes. En su lugar, límpialo solo con agua caliente y, si es necesario, un poco de sal para eliminar restos de comida.
Una alternativa universal
Aunque el lavavajillas es una gran ayuda en la cocina, a veces no queda otra que ponerse los guantes y limpiar algunos objetos a mano. Con un poco de jabón suave, agua tibia y el estropajo adecuado, tus utensilios más delicados se mantendrán en perfecto estado durante muchos años. Recuerda: no se trata solo de mantenerlos limpios, sino también de cuidar aquellos objetos que hacen de tu cocina un lugar especial.
El lavavajillas es sin duda uno de los mejores aliados en la cocina. Después de una buena comida, ¿quién quiere enfrentarse a una montaña de platos? Sin embargo, no todos los utensilios de cocina están hechos para soportar los rigores del lavado automático.