Roger-Pol Droit, filósofo: "Hoy en día hay cada vez más gente que quiere vendernos la felicidad en 10 lecciones"
La búsqueda de la felicidad se ha convertido en uno de los temas más recurrentes en libros de autoayuda, cursos motivacionales y contenidos en redes sociales. Sin embargo, el escritor advierte del riesgo de creer en fórmulas rápidas para alcanzarla
El filósofo y escritor Roger-Pol Droit. (Foto: Planeta de Libros)
La búsqueda de la felicidad se ha convertido en uno de los temas más recurrentes en libros de autoayuda, cursos motivacionales y contenidos en redes sociales. Sin embargo, el filósofo y escritor Roger-Pol Droit advierte del riesgo de creer en fórmulas rápidas para alcanzarla. “Hoy en día hay cada vez más gente que quiere vendernos la felicidad en 10 lecciones, dos lecciones, un día... llave en mano, o sea, lista para usar”, señaló en una entrevista en el canal Aprendemos Juntos.
El pensador francés, conocido por su trabajo de divulgación filosófica, considera que la filosofía es una herramienta para reflexionar sobre la vida y comprender mejor la experiencia humana. A lo largo de su trayectoria ha publicado numerosos libros que acercan la filosofía al público general, como ‘101 experiencias de filosofía cotidiana’, ‘Si solo me quedara una hora de vida’ o ‘La tolerancia explicada a todo el mundo’.
Durante su conversación en Aprendemos Juntos, Roger-Pol Droit reflexiona sobre uno de los mensajes más repetidos en la actualidad: la idea de que cada persona puede alcanzar la felicidad simplemente cambiando su actitud. El filósofo invita a mirar esta afirmación con cautela. “Le diría que tenga cuidado, que desconfíe”, afirma en referencia a quienes buscan respuestas rápidas. Para el pensador, la vida incluye inevitablemente elementos que escapan al control individual. Existen acontecimientos que dependen del azar y que afectan directamente al bienestar de las personas.
“Cuando pensamos en la buena suerte, la suerte es la casualidad, la buena casualidad, y la mala suerte es la mala casualidad”, señala. Catástrofes, enfermedades, accidentes o episodios de ansiedad forman parte de esa dimensión imprevisible de la vida que nadie puede evitar por completo.
La ecuanimidad como respuesta filosófica
Frente a las promesas de felicidad inmediata, Roger-Pol Droit recuerda que desde la antigüedad la filosofía ha abordado esta cuestión de una forma distinta. Los pensadores clásicos defendían la necesidad de cultivar una actitud equilibrada ante los acontecimientos. El filósofo describe esa actitud con el concepto de “ecuanimidad”, es decir, mantener un estado de ánimo estable tanto ante las buenas noticias como ante las adversidades. Para explicarlo, recurre a una comparación sencilla: “Es como tener un termostato, me atrevería a decir, que regula y establece nuestro estado de ánimo”.
Según esta visión, cuando ocurre algo positivo es natural sentirse feliz, pero sin perder el equilibrio. Del mismo modo, cuando surgen problemas o dificultades, la clave está en evitar caer en la desesperación total.
La diferencia entre la filosofía y los “comerciantes de la felicidad”
En su reflexión, también compara el enfoque filosófico con algunas propuestas contemporáneas que prometen resultados inmediatos. “Págame y ven a mi cursillo de tres días. Así te garantizo que serás feliz para siempre”, comenta para ilustrar el tipo de mensajes que, en su opinión, conviene observar con escepticismo.
El pensador recuerda que los filósofos de la antigüedad, como Epicuro, consideraban que la filosofía podía ayudar a encontrar serenidad. El pensador griego defendía que la filosofía servía para “calmar la tormenta del alma”. No obstante, esa búsqueda nunca se presentaba como una fórmula garantizada. Para las diferentes escuelas de sabiduría —epicúreos, estoicos, cínicos o escépticos— alcanzar una vida equilibrada era un proceso largo que requería tiempo y reflexión.
Así que aceptar la vida implica reconocer tanto sus aspectos positivos como los negativos. La felicidad no consiste en eliminar el sufrimiento por completo, algo que considera imposible. Inspirándose en el pensamiento de Nietzsche, el filósofo explica que decir sí a la vida significa aceptar también sus dificultades. Amor, amistad o belleza conviven con la enfermedad, la traición o la miseria. Para él, el reto consiste en esforzarse por reducir el sufrimiento cuando sea posible, pero sin creer que existe una fórmula capaz de eliminarlo por completo.
La búsqueda de la felicidad se ha convertido en uno de los temas más recurrentes en libros de autoayuda, cursos motivacionales y contenidos en redes sociales. Sin embargo, el filósofo y escritor Roger-Pol Droit advierte del riesgo de creer en fórmulas rápidas para alcanzarla. “Hoy en día hay cada vez más gente que quiere vendernos la felicidad en 10 lecciones, dos lecciones, un día... llave en mano, o sea, lista para usar”, señaló en una entrevista en el canal Aprendemos Juntos.