Rafa Alonso, psicólogo experto en 'burnout': "El desgaste laboral no empieza el día que decides marcharte, empieza mucho antes"
Cada vez más trabajadores se plantean dejar su empleo tras meses de desgaste. El psicólogo explica por qué esa decisión suele ser la última etapa de un proceso largo de frustración y cuáles son las señales que indican que ha llegado el momento de cambiar
- Marta González, monja de clausura: "Si en algún momento se quiere revertir el proceso, se puede hacer"
- Marta Barranco, psicóloga: "Deja de conformarte con la persona que no te trata como si fuera lo más especial del mundo"
Cada vez más trabajadores sienten que su empleo les consume energía, motivación y tiempo personal. El psicólogo Rafa Alonso, especializado en burnout o desgaste profesional, advierte de que la decisión de abandonar un trabajo rara vez surge de un día para otro. Según explica, suele ser el resultado de un proceso largo de frustración acumulada en el que la persona intenta durante mucho tiempo que las cosas mejoren.
Alonso señala que quienes acaban planteándose dejar su empresa suelen ser precisamente los empleados más comprometidos. “Las personas comprometidas no se marchan de golpe. Antes pasan mucho tiempo intentando que las cosas funcionen”, explica. Durante ese periodo inicial, el trabajador suele implicarse más de lo habitual: propone cambios, asume responsabilidades y trata de adaptarse incluso cuando las condiciones no son justas.
@rafabienestarlaboral Si estás pensando en dejar tu trabajo pero no sabes si es el momento, este vídeo es para ti. Muchas personas no quieren irse realmente. Lo que están es agotadas de intentar que algo funcione en un entorno que ya no responde. El desgaste laboral no empieza el día que decides marcharte, empieza mucho antes: cuando propones mejoras, asumes más responsabilidad y dejas de sentir apoyo o reconocimiento. En este vídeo explico cómo saber si ha llegado el momento de cambiar de trabajo, qué señales indican que el burnout está afectando a tu vida y qué preguntas debes hacerte antes de tomar una decisión importante. Si sientes que tu energía ya no tiene retorno, que no tienes apoyo real o que tu trabajo está invadiendo todas las áreas de tu vida, quizá no sea una huida. Quizá sea autocuidado. Guárdalo si estás viviendo desgaste profesional y compártelo con alguien que pueda estar pasando por lo mismo. #burnout #biestarlaboral #rrhh ♬ original sound - rafabienestarlaboral
El problema aparece cuando ese esfuerzo no encuentra respuesta. El psicólogo describe que, con el paso del tiempo, el entusiasmo inicial se convierte en una sensación de falta de reconocimiento. “Empiezas proponiendo mejoras, intentando hacer las cosas bien y aguantando situaciones complicadas”, relata. Sin embargo, cuando el interés por mejorar “no es mutuo”, la persona termina sintiéndose invisible dentro de la organización.
Ese punto marca el inicio del desgaste real. Alonso explica que muchos trabajadores dejan de expresar su opinión o de insistir en cambios porque perciben que su esfuerzo no sirve para nada. “Ahí es donde empieza el verdadero desgaste”, afirma. No se trata de una pérdida de profesionalidad, sino de que “la energía ya no tiene retorno”.
Cuando el trabajo empieza a ocuparlo todo
Uno de los signos más claros de que el problema se ha agravado aparece cuando la vida personal empieza a quedar relegada. Según el psicólogo, el trabajo puede terminar invadiendo todos los espacios de la vida cotidiana, hasta el punto de desplazar aficiones, relaciones o momentos de descanso.
“Todo empieza a girar en torno al trabajo y olvidas que hay vida más allá”, explica. Esa dinámica provoca que la persona deje de dedicar tiempo a actividades que antes formaban parte de su bienestar. Para Alonso, este es un indicador clave de que algo no funciona: “Si has dejado de hacer cosas que te gustan porque estás pensando continuamente en el trabajo, es una señal importante”.
Tres preguntas para saber si ha llegado el momento
El especialista propone reflexionar sobre algunas cuestiones antes de tomar una decisión. La primera tiene que ver con el esfuerzo invertido: ¿cuánto tiempo llevas intentando que esto funcione tú solo? Alonso recuerda que muchas de las personas que se plantean marcharse son precisamente quienes más han tratado de mejorar el funcionamiento de la empresa.
La segunda pregunta se centra en el apoyo recibido por parte de los superiores. “Si hace tiempo que no te sientes apoyado, probablemente es porque realmente no lo estás”, advierte. Lo que más duele en esas situaciones, añade, no es solo la falta de respaldo, sino comprobar que donde antes había confianza ahora solo quedan dudas o silencio.
La tercera reflexión apunta directamente al impacto en la vida personal. Mirar hacia atrás y recordar cómo era la rutina antes de empezar ese trabajo puede ayudar a tomar perspectiva. Alonso invita a preguntarse si merece la pena seguir “forzando la máquina” cuando el empleo está afectando a otras áreas importantes de la vida.
El miedo al cambio y el autocuidado
Cambiar de trabajo no es una decisión sencilla. El psicólogo reconoce que el miedo a lo desconocido suele ser uno de los principales frenos. Sin embargo, recuerda que permanecer en un entorno laboral que deteriora la salud mental tampoco es una solución.
“Quedarte en un sitio donde no te valoran, donde no te escuchan y donde tu salud mental está en juego continuamente tiene un coste muy alto”, advierte. Por eso, insiste en que en ciertos momentos marcharse deja de ser una huida y pasa a convertirse en una forma de autocuidado.
“El momento perfecto nunca llega”, concluye Alonso. Siempre habrá dudas o preocupaciones, pero colocarse a uno mismo en el centro de la propia vida puede ser, según el psicólogo, la decisión más saludable cuando el desgaste laboral se vuelve crónico.
- Marta González, monja de clausura: "Si en algún momento se quiere revertir el proceso, se puede hacer"
- Marta Barranco, psicóloga: "Deja de conformarte con la persona que no te trata como si fuera lo más especial del mundo"
Cada vez más trabajadores sienten que su empleo les consume energía, motivación y tiempo personal. El psicólogo Rafa Alonso, especializado en burnout o desgaste profesional, advierte de que la decisión de abandonar un trabajo rara vez surge de un día para otro. Según explica, suele ser el resultado de un proceso largo de frustración acumulada en el que la persona intenta durante mucho tiempo que las cosas mejoren.