Zunzunegui, Gullo y Roca Barea: los autores que combaten la Leyenda Negra del Imperio español
El legado del Imperio español en América sigue siendo objeto de debate. Frente al relato tradicional de la Leyenda Negra, varios historiadores y ensayistas defienden una revisión crítica de esa visión y reivindican el papel de España
“A veces la gente no quiere escuchar la verdad porque no quiere que sus ilusiones se destruyan", Nietzsche.
Hay en México un excelente historiador que desde hace años viene desmontando las falsas ideas alimentadas sibilinamente ―y en ocasiones descaradamente― por los anglosajones, y que han fertilizado las mentes de nuestro pueblo hermano hasta crearles una toxemia antiespañola que ha derivado en un cacao mental difícil de combatir pues, va camino de convertirse en una septicemia. Zunzunegui, que así se llama este luchador por la verdad, en cada oportunidad que tiene ante los foros, defiende con datos incontestables, la actuación del Virreinato de España allende los mares en la mal llamada época colonial, pues jamás la Corona Española colonizó nada, sino que creó comunidades autónomas―los Virreinatos― al nivel de gestión de un estado federal, probablemente, el primero de la historia de la humanidad. Según su documentado criterio ―que este escribano comparte―, sus estudios, libros e investigaciones son muy rigurosas, documentadas y contrastadas.
La idea de este historiador es desintoxicar a nuestro pueblo hermano de las falacias que han deformado la historia de la presencia de España fundamentalmente, insisto, en el centrifugado ideológico de la mal llamada Leyenda Negra, y de sus autores ingleses y en menor medida, holandeses que, no tienen mimbres morales como para dar lecciones en el concierto de las naciones habida cuenta de los centenares de atropellos a la humanidad que tienen en su currículo. Se sabe desde antiguo que para amalgamar a la opinión pública y distraerla con la técnica del pajarito, se les pone a ver los teleñecos (Panem et circenses). Cuando se les ha enajenado de un criterio solvente, se les da una Balalaika y ¡Oh milagro!, esa cacofonía multitudinaria se convierte en una sinfonía como Dios manda. En muchos rubros del uso de la lógica ―y de la gramática francesa―, la doble negación verdadera (Negativo + Negativo = Afirmación) transforma lo negado previamente en afirmativo en segunda instancia. A base de distraer al personal con zarandajas, lo vuelven tarumba y el personal acaba cantando la Traviata sin siquiera saber quién era el autor.
Hasta donde he podido leer a destacados hispanistas ingleses (Sir John Elliott [1930-2022]), Henry Kamen [1936 -...], Geoffrey Parker [1943]), todos ellos extraordinariamente rigoristas y defensores de los hechos acontecidos en Hispanoamérica en aquella era de oro para España, al igual que al historiador y académico mencionado, Juan Miguel Zunzunegui, al que lapidan un día sí y otro también en su apostolado por recuperar el legado de España en aquellas tierras fraternales; así como a Juan Marcelo Gullo Omodeo, argentino nacido en Rosario en 1963, que llevan años destripando las falacias que hoy sostienen Obrador y Sheinbaum con desparpajo digno de una comedia de enredo y sin ruborizarse un pelo.
Si entendemos que estos historiadores hispanófilos y amantes de nuestro país e historia, ponen blanco sobre negro; podemos inferir que libros como 'Al día siguiente de la conquista' o 'Cómo falsificar la Historia' que, desglosan tanto hechos que contradicen la infame Leyenda Negra, como las enormes inversiones que la Corona Española hizo en lo cultural, obra civil, revolución agrícola y atisbos de revolución industrial; más allá de los lógicos problemas de aculturación cuando un imperio toma posesión de otras tierras diferentes, aspectos que quedan reflejados en estas obras que aclaran formas tan contradictorias en sus operativos como eran las de los anglosajones y las nuestras.
Es más que probable que si hiciéramos un ligero esfuerzo por leer esta media docena de libros, y algunos más; emergiéramos del lodo de las manipulaciones intramuros y de las foráneas
En el caso de Juan Marcelo Gullo Omodeo cuyas conferencias son multitudinarias, yo resaltaría dos libros que quizás sean una cumbre en la literatura en defensa de nuestro país y su historia en los siglos XVI y XVII, tal que sus ventas se cuentas por cientos de miles. Estos dos destacados libros ―a mi juicio― son 'Madre Patria' y 'Nada por lo que pedir perdón'. En el caso de los locales, destaca sin duda María Elvira Roca Barea en las páginas de 'Imperiofobia y Leyenda Negra' y su famosa disertación quirúrgica sobre la auténtica alucinación colectiva entre nuestros adversarios de ayer, hoy socios comunitarios. Este libro, ameno y de pluma entrenada, refleja el grado de ignorancia que muchos españoles tenemos de nuestra enorme y espectacular historia durante la presencia de nuestro imperio en todas las latitudes posibles. Es más que probable que si hiciéramos un ligero esfuerzo por leer esta media docena de libros, y algunos más; emergiéramos del lodo de las manipulaciones intramuros y de las foráneas y así, hablar con criterio de la grandeza perdida y de qué hacer para recuperarla en el concierto de las naciones.
La altura y profundidad de la historia de España, las generosas dimensiones del vasto imperio que abarcamos en su momento y el esplendor que sumamos cuando el azar nos unió a nuestros hermanos portugueses, así como las teselas de unas culturas antiquísimas insertas en el mosaico peninsular, son dignas de un estudio comprometido. No es necesario ser “mucho español” para dedicarle un buen rato fuera de las aulas y universidades a nuestra identidad patria; merece la pena exorcizar complejos sin ir al diván.
“A veces la gente no quiere escuchar la verdad porque no quiere que sus ilusiones se destruyan", Nietzsche.