La felicidad que aporta una mascota en nuestro día a día dispone de un valor emocional incalculable. Es por ello que debemos dotarle de todos los recursos necesarios para que se desarrolle en un ambiente de bienestar. Esto no solo significa mantener sus necesidades cubiertas, sino atender a su estado físico en cada momento de su vida.
Como todo ser vivo, nuestros compañeros peludos también envejecen. La muestra de ello es visible en su aspecto, energía o actitud ante diferentes estímulos. Es por ello que identificar las cualidades que va adquiriendo y perdiendo con el paso del tiempo es esencial para garantizarles una calidad de vida ejemplar.
Para contar con mayor información al respecto, podemos acudir al contenido que divulgan diversos profesionales veterinarios a través de las redes sociales. Una de las más destacadas es María Vetican, la cual ha dedicado una de sus últimas publicaciones en TikTok a arrojar algo de luz a este asunto. “¿A qué edad se empieza a considerar viejito a un perro o un gato?” lanza la pregunta en el vídeo.
La vejez en nuestros animales
El momento vital de estos animales depende de varios factores, en especial su tamaño. Y es que los perros de menos de 10 kilos suelen ser considerados ‘senior’ entre los 10 y los 11 años de edad, reduciéndose a los 8 y 9 años cuando pesan entre 10 y 25 kilos. En el caso de los que cuentan con un peso en una horquilla de entre 25 y 45 kilos, la edad de su vejez suele encontrarse entre los 7 y 8 años, así como 6 años en las razas gigantes. Por otro lado, en el caso de los gatos, llegan a la vejez en torno a los 9 o 10 años.
“A partir de esta edad, tendremos que poner más atención a sus cuidados, a su alimentación, a los chequeos veterinarios un poco más constantes. Y deberíamos conocer qué cosas deberían alertarnos de que puede estar empezando con algún tipo de enfermedad para cogerla rápido”, señala la veterinaria en el vídeo.
Es por ello que, a medida que nuestra mascota vaya madurando, debemos estar atentos a su comportamiento y energía, con el objetivo de descubrir anomalías en su salud para ponerle remedio cuanto antes. Y es que, si presentamos alguna duda al respecto, siempre es recomendable consultarlo con nuestro veterinario de confianza.
La felicidad que aporta una mascota en nuestro día a día dispone de un valor emocional incalculable. Es por ello que debemos dotarle de todos los recursos necesarios para que se desarrolle en un ambiente de bienestar. Esto no solo significa mantener sus necesidades cubiertas, sino atender a su estado físico en cada momento de su vida.