El panorama internacional que vivimos en la actualidad puede calificarse de desalentador en multitud de sus ámbitos. Conflictos políticos e internacionales, problemas económicos entre la población y contratiempos sociales de todo tipo dan como resultado un escenario que genera en multitud de usuarios verdaderas dificultades para mostrar una actitud positiva.
Sin embargo, la humanidad se ha caracterizado parcialmente por encontrar un rayo de esperanza cuando era la oscuridad la que asolaba en el horizonte. Y es que incluso en las situaciones más desesperantes, numerosos individuos han encontrado motivos para seguir adelante, aferrándose a eso que consideraban importante para superar los obstáculos que la vida les presentaba.
Esta es una condición que han tratado numerosas figuras relevantes de la historia pertenecientes a campos como la filosofía, la literatura o la ciencia. En este último, destaca uno de los científicos más reputados de nuestra especie, Albert Einstein. “Prefiero ser optimista y tonto, que pesimista y estar en lo correcto”, pronunció el pensador alemán.
Esperanza para perseverar
El Premio Nobel de la Física que revolucionó el entendimiento del mundo dejó como legado esta reflexión, además de sus increíbles aportaciones en el mundo científico. Y es que, a primera instancia, esta frase puede malinterpretarse, puesto que no refiere a la ignorancia e ingenuidad como mecanismos mentales para alcanzar la plenitud.
Por supuesto, Einstein era una persona brillante, con una inteligencia muy por encima de la media. Sin embargo, su carrera como investigador no estuvo exenta de fracasos antes de dar con las claves que estudiamos hoy día. Y es que gracias a sus constantes ganas de saciar su curiosidad y su perseverancia para continuar trabajando, fueron motivadas, en parte, por su optimismo de toparse con un hallazgo interesante.
No se trata de autoengañarnos con respecto a las posibilidades realistas para conseguir una meta. Consiste más bien en lograr que nuestros errores no nos pesen tanto como para abandonar las causas a las que tanto esfuerzo y empeño hemos dedicado. Es precisamente gozar de equilibrio emocional lo que nos permite aprender de nuestras equivocaciones para seguir progresando en nuestra iniciativa.
El panorama internacional que vivimos en la actualidad puede calificarse de desalentador en multitud de sus ámbitos. Conflictos políticos e internacionales, problemas económicos entre la población y contratiempos sociales de todo tipo dan como resultado un escenario que genera en multitud de usuarios verdaderas dificultades para mostrar una actitud positiva.