Marzo marca el comienzo de la primavera y es el momento idóneo para decidir qué plantar en marzo en el huerto y qué labores realizar antes de que llegue el calor. Con el aumento de las horas de luz y unas temperaturas más templadas, el suelo recupera actividad tras el invierno. Esta transición convierte al tercer mes del año en un punto de partida estratégico para organizar cultivos y sentar las bases de una temporada productiva.
Al planificar qué sembrar en marzo, es fundamental valorar las condiciones climáticas de cada zona, ya que en regiones frías todavía pueden producirse heladas tardías. Entre las hortalizas que admiten siembra directa destacan zanahorias, rábanos, remolacha, espinacas, acelgas, guisantes y habas, especies que toleran temperaturas frescas y germinan en suelos aún templados. También se pueden plantar patatas tempranas, cebollas, ajos —si no se colocaron en otoño— y lechugas, habituales en estas fechas.
Para los cultivos más sensibles al frío, el semillero protegido permite adelantar trabajo. Es el caso de tomates, pimientos, berenjenas, calabacines y pepinos, que podrán trasplantarse cuando el riesgo de frío disminuya en abril o mayo. Junto a la siembra, conviene preparar el terreno con un aireado superficial que mejore la estructura sin remover en exceso la tierra. La incorporación de compost maduro o estiércol bien descompuesto aporta nutrientes esenciales y favorece el desarrollo radicular.
Además de plantar, marzo exige mantenimiento. Es recomendable eliminar malas hierbas para evitar la competencia por agua y nutrientes y revisar el sistema de riego, comprobando goteos y filtros antes de que aumente la demanda hídrica. También es un buen momento para organizar asociaciones de cultivos, como la combinación de zanahorias y cebollas, y prever posibles descensos bruscos de temperatura con mantas térmicas o túneles. El trabajo realizado ahora condicionará el rendimiento del huerto durante la primavera y el verano.
Marzo marca el comienzo de la primavera y es el momento idóneo para decidir qué plantar en marzo en el huerto y qué labores realizar antes de que llegue el calor. Con el aumento de las horas de luz y unas temperaturas más templadas, el suelo recupera actividad tras el invierno. Esta transición convierte al tercer mes del año en un punto de partida estratégico para organizar cultivos y sentar las bases de una temporada productiva.