Las plantas se han convertido en el nuevo objeto de deseo en decoración. Ya no basta con tener un par de macetas en el salón: ahora buscamos que cada rincón verde tenga intención, estilo y coherencia estética. Ikea lo sabe y por eso ha lanzado varias propuestas por menos de diez euros que elevan cualquier estancia sin esfuerzo y sin que el presupuesto se dispare.
Una de las piezas más delicadas es el macetero DOFTRIPS en rosa claro. Su silueta ondulada, inspirada en la forma de una flor, aporta movimiento y suavidad visual. El acabado mate y el tono empolvado lo convierten en el aliado perfecto para interiores luminosos, dormitorios románticos o estanterías donde conviven libros y pequeños objetos decorativos. Es una de esas piezas que, aun siendo sencilla, consigue que todo a su alrededor parezca más cuidado.
El modelo Doftrips (Ikea)
La misma colección se atreve también con un amarillo oscuro profundo y envolvente. Este modelo juega con líneas ligeramente retorcidas que aportan dinamismo sin resultar excesivas. El color, cálido y con carácter, encaja especialmente bien en ambientes con madera natural, fibras como el ratán o el lino y textiles neutros. Colocado sobre una cómoda o en una consola de entrada, añade un punto contemporáneo que transforma por completo el espacio.
Para quienes prefieren acabados más sobrios y con un aire artesanal, Ikea propone el modelo HASSELBUKETT. Su esmalte en tonos verde o marrón, con acabado brillante, refleja la luz y aporta profundidad. Las suaves franjas horizontales que recorren la pieza le dan volumen y presencia, convirtiéndola en una opción ideal tanto para interiores como para terrazas cubiertas. Es el tipo de macetero que funciona bien con plantas de hoja grande y que ayuda a crear ese efecto “casa de revista” tan buscado.
Hasselbuket. (Ikea)
Lo interesante de estas novedades no es solo su precio, siempre por debajo de los diez euros, sino su capacidad para construir escenas. Agrupar varios modelos en diferentes colores, jugar con alturas o combinarlos con cestas y jarrones crea composiciones con intención. Son pequeños gestos decorativos que cambian la atmósfera de una estancia y demuestran que el diseño también está en los detalles.
Con estas apuestas asequibles, Ikea confirma que no hace falta una gran inversión para conseguir un interior cuidado. A veces, todo empieza por una maceta bien elegida y una planta que encuentre el lugar perfecto para lucirse.
Las plantas se han convertido en el nuevo objeto de deseo en decoración. Ya no basta con tener un par de macetas en el salón: ahora buscamos que cada rincón verde tenga intención, estilo y coherencia estética. Ikea lo sabe y por eso ha lanzado varias propuestas por menos de diez euros que elevan cualquier estancia sin esfuerzo y sin que el presupuesto se dispare.