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'Painmoon': por qué irte de viaje tras una ruptura puede ayudarte a superarla (y cuándo no funciona)
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Hablamos con un psicólogo

'Painmoon': por qué irte de viaje tras una ruptura puede ayudarte a superarla (y cuándo no funciona)

Tras una ruptura, cada vez más personas optan por hacer un viaje para desconectar y empezar a sanar o 'painmoon'. El psicólogo Francisco Rivera analiza si realmente ayuda a superar el duelo o si es solo una vía de escape temporal

Foto: Turista con la maleta (iStock)
Turista con la maleta (iStock)

Dejar o que te dejen e irte de viaje es una práctica muy habitual. El modo en el que superas una ruptura es muy personal, cada uno lo hace de una manera diferente. A pesar de ello, hay patrones que se repiten y es por eso que a las vacaciones para ayudar a superar el dolor, ya sea físico, mental o emocional, tras una ruptura, se les denomina painmoon.

Es más, un ejemplo de painmoon es del que disfrutó la periodista de la Cadena SER Mara Torres con 30 años, cuando le acababa de dejar su novio. Ella misma ha sido quien lo ha contado en su programa El Faro. Tras la ruptura, Torres se fue de viaje con unos amigos de su hermana, a los cuales no conocía apenas; se había quedado sin plan ese verano, así que decidió pasar con ellos un mes en Argentina. A día de hoy, estos chicos forman parte de su lista de mejores amigos.

A la periodista, este viaje le sirvió para desconectar y sanar; y eso es precisamente lo que buscan aquellas personas que deciden emprender este tipo de aventuras. "El viaje puede funcionar como una forma clara de 'corte': cambio de escenario, menos estímulos asociados al otro y más espacio mental para el duelo. No es tanto huir, sino generar condiciones que faciliten el contacto emocional", explica a El Confidencial Francisco Rivera, psicólogo y manager clínico de Unobravo en España.

Francisco Rivera asegura también que, aunque estos viajes, por su manera de nombrarlos en inglés, puedan parecer algo nuevo, realmente no lo son: "Históricamente, muchas personas han buscado cambiar de entorno para reflexionar y replantearse su situación. Lo novedoso es la etiqueta y la forma en que se presenta, siendo una experiencia más consciente, más emocional y también más compartida. El painmoon pone nombre a algo que antes se vivía de manera más silenciosa".

Rupturas en un momento de hiperconectividad

En un momento en el que las redes sociales forman parte de nuestra vida y en el que exponemos nuestra actividad diaria en ellas, las rupturas han dejado de vivirse exclusivamente en la intimidad. Es complicado cortar del todo emocionalmente cuando esos lazos permanecen en el entorno digital, insiste Rivera, que asegura que "muchas personas siguen emocionalmente enganchadas a la expareja a través del móvil, redes o mensajes".

Foto: que-significa-cambiar-radicalmente-aspecto-ruptura-psicologia-1qrt

"Las redes y la comunicación digital influyen tanto en la relación como en la ruptura", manifiesta el psicólogo, que comparte un estudio que revela que el 55% de los encuestados reconocen haber sentido distancia emocional por el uso del entorno digital en algún momento de su relación. Tras una ruptura, esta distancia emocional se transforma en ambigüedad: mirar historias, releer conversaciones, atribuir significados a silencios o conductas digitales ambiguas. "Y el painmoon funciona, en parte, como una desconexión digital deliberada que puede facilitar la regulación emocional", aclara Rivera.

¿El viaje funciona?

Si esta práctica no es nueva, ha permanecido en el tiempo; ¿quiere eso decir que funciona? "Un viaje puede ayudar a procesar una ruptura, pero no por sí solo. El viaje facilita el proceso si permite contacto consciente con las propias emociones, reflexión y descanso psicológico. Si se usa únicamente para evitar el malestar emocional asociado a la ruptura, llenando cada momento de estímulos, suele ser una distracción temporal. La clave no es el destino, sino la actitud emocional con la que se viaja", responde el psicólogo.

Foto: Silvia Severino en su vídeo de TikTok (@silviaseverinopsico)

No obstante, este distanciamiento físico y distracción no asegura la superación de la ruptura. Es más, Rivera insiste en que no existe una fórmula mágica universal: "Lo importante es que el viaje no silencie el duelo ni lo dramatice en exceso".

"Las rupturas tras relaciones largas, convivencias o proyectos compartidos suelen generar procesos de duelo más prolongados y estructuralmente complejos"

Tampoco funcionan igual para todo el mundo. Según el psicólogo, "las personas más reflexivas suelen beneficiarse más, mientras que las personas muy evitativas pueden usarlo para no mirar lo que duele". Influyen también la edad y el tipo de relación que se ha roto: "Las rupturas tras relaciones largas, convivencias o proyectos compartidos suelen generar procesos de duelo más prolongados y estructuralmente complejos, donde el viaje puede ayudar a redefinir la identidad".

En esta conversación, Rivera quiere hacer hincapié en que con estos viajes el malestar no desaparece automáticamente. "El viaje puede iniciar procesos de elaboración emocional, pero no sustituye el trabajo psicológico posterior", explica.

Hora de volver a la rutina

Siempre, después de una painmoon, toca volver a la rutina. Ese es el momento más complicado de esta aventura, porque, aclara el psicólogo, "suele aparecer un bajón emocional. El entorno cotidiano reactiva recuerdos y aspectos no elaborados del proceso del duelo. Esto no significa que el viaje no haya servido, sino que el trabajo emocional continúa. Lo vivido necesita ser integrado; si no, queda como una experiencia bonita pero desconectada de la vida real".

Para integrar lo vivido en el viaje y que tenga un efecto real y duradero, Rivera recomienda: "Tomar decisiones concretas (límites digitales, cambios de hábitos, autocuidado) y aceptar que el duelo es un proceso gradual y no lineal. Puede ser útil utilizar herramientas como la escritura reflexiva, hablar con alguien de confianza o trabajar lo vivido en terapia para favorecer su consolidación a largo plazo".

"El viaje puede iniciar el proceso; la terapia facilita su integración"

¿Recomendarías combinar este tipo de viajes con terapia psicológica? "En muchos casos, sí", responde el psicólogo. "La terapia ayuda a favorecer la comprensión y elaboración de lo que emerge durante el viaje y a sostener el proceso al volver. El viaje puede iniciar el proceso; la terapia facilita su integración", concluye.

Dejar o que te dejen e irte de viaje es una práctica muy habitual. El modo en el que superas una ruptura es muy personal, cada uno lo hace de una manera diferente. A pesar de ello, hay patrones que se repiten y es por eso que a las vacaciones para ayudar a superar el dolor, ya sea físico, mental o emocional, tras una ruptura, se les denomina painmoon.

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