Nuestro hogar se configura como nuestro santuario personal para recuperar las energías consumidas en el exterior y embriagarnos de la sensación de confort que en ellas prevalece. Es por ello que de este se espera que todo elemento se muestre ideal, en condiciones impolutas y con una distribución basada en la coherencia y en nuestras propias preferencias.
Sin embargo, agentes indeseados pueden hacer acto de presencia para vulnerar la integridad de nuestra casa. Desde los más superficiales, como la acumulación de suciedad, hasta los más remarcables, en los que los problemas estructurales de la vivienda suelen presentar un papel protagonista, ya que estos pueden aparecer en cualquier rincón de nuestra casa, incluido el suelo.
Si tenemos dudas acerca de ello en nuestro propio domicilio, podemos seguir el consejo de los múltiples profesionales del sector que se encuentran en redes sociales. Uno de ellos es el arquitecto Máximo Caballero, que nos deja un método muy sencillo para detectar estas incidencias. “¿Tienes bien colocado tu suelo? Prueba este truquito”, refleja en su publicación de TikTok al respecto.
Fácil de detectar
Algunos suelos presentan ciertos materiales que, durante su instalación, pueden ser dificultosos de implantar si no se sigue el método adecuado. El experto pone el gres porcelánico de ejemplo, siendo la ausencia de cola en toda su superficie su tara principal. Esto puede convertirse en el surgimiento principal de desniveles o imperfecciones que, si bien a simple vista pueden no percibirse, una técnica simple puede evidenciarlos ante nuestros ojos.
“Coges una bola de golf y vas tirándola para ver si suena hueco. En este caso, como veis, no suena nada hueco y va perfectamente. Así que instalación perfecta que nos va a durar muchos años”, comenta el arquitecto en la publicación. Por el contrario, si percibimos un sonido diferente al golpear la pelota contra el suelo, es posible que el encolado de esa área sea insuficiente.
De esta manera, detectar vulnerabilidades en nuestro piso doméstico será una tarea verdaderamente sencilla. Además, podremos anticiparnos a posibles roturas en el futuro poniéndole remedio con antelación. Y es que, con un poco de ingenio y curiosidad, no se nos pasará ninguna anomalía en nuestra casa que acabe pasándonos factura en el futuro.
Nuestro hogar se configura como nuestro santuario personal para recuperar las energías consumidas en el exterior y embriagarnos de la sensación de confort que en ellas prevalece. Es por ello que de este se espera que todo elemento se muestre ideal, en condiciones impolutas y con una distribución basada en la coherencia y en nuestras propias preferencias.