Erica Komisar, psicóloga: "Uno de cada cinco niños terminará la infancia con un trastorno como depresión o TDAH"
Lleva tres décadas viendo cómo aumentan la ansiedad, la depresión y los problemas de conducta en edades cada vez más tempranas
Uno de cada cinco niños desarrollará un trastorno mental antes de llegar a la edad adulta. No es el titular de una serie distópica ni una exageración para asustar padres primerizos. Ansiedad. Depresión. TDAH. Problemas de conducta. “Estamos ante una crisis de salud mental infantil sin precedentes”, afirma la psicóloga Erica Kamar.
Kamar lleva más de 30 años trabajando con familias. Ha visto pasar generaciones enteras por su consulta. Y asegura que el deterioro no empezó con TikTok ni con los móviles, aunque estos hayan acelerado el proceso.
“Ponemos parches, pero no preguntamos de dónde viene el problema”, sostiene. Traducido: medicamos antes de escuchar, diagnosticamos antes de revisar qué está pasando en casa.
El dato es contundente. En Estados Unidos, uno de cada cinco niños tendrá un problema serio de salud mental. En Reino Unido, uno de cada seis. No parece una epidemia puntual. Parece algo estructural.
Si Kamar tuviera que elegir una etapa decisiva, pondría el núcleo del asunto en los tres primeros años de vida de la persona.
Según explica, en ese periodo el cerebro infantil construye buena parte de su arquitectura emocional. El bebé no sabe regularse solo. Aprende a hacerlo cuando alguien le calma, le sostiene, le mira a los ojos cuando llora. Si ese sostén falla de forma reiterada, algo se resiente.
La psicóloga habla de apego seguro. Ese vínculo estable que le dice al niño que el mundo es un lugar relativamente confiable. Cuando ese apego es frágil o inconsistente, pueden aparecer patrones más inseguros: niños que parecen demasiado independientes, otros que viven pegados al miedo a que les abandonen, o los que alternan entre el rechazo y la desesperación por contacto.
Guarderías, estrés y diagnósticos al alza
Uno de los puntos que más polémica genera en su discurso es su postura sobre la escolarización temprana. Kamar sostiene que la separación prolongada en edades muy tempranas puede activar de forma crónica el sistema de estrés del niño.
Y bajo su punto de vista, parte del aumento de diagnósticos de TDAH tiene que ver con eso. “Muchos de estos niños están en modo supervivencia”, viene a decir. Hiperactivos, distraídos, impulsivos…
Las cifras sobre el crecimiento de las prescripciones para TDAH en la última década no son menores. Y aquí llega la pregunta incómoda: ¿estamos tratando una enfermedad o silenciando una señal de alarma?
Kamar no demoniza la medicación en todos los casos, pero insiste en que debería ser el último recurso, no el primero. Antes, dice, hay que mirar el contexto: divorcios conflictivos, estrés familiar, ausencias prolongadas, sobreexposición a pantallas, presiones académicas.
Pantallas: dopamina en vena
Habla también de los ratos que los niños pasan con los móviles o las famosas tablets. La sobreexposición a pantallas, especialmente en la adolescencia, eleva los niveles de dopamina y puede enganchar un cerebro que aún no tiene desarrollado del todo el sistema de autocontrol.
No habla solo de adicción, sino de ansiedad, comparación constante, sensación de insuficiencia. Un cóctel perfecto para que la autoestima se tambalee en una etapa ya de por sí frágil.
Lo más interesante de Kamar no es solo lo que critica, sino la pregunta que deja flotando. Si uno de cada cinco niños desarrollará un trastorno mental, ¿qué parte del problema está en casa?
Hay que revisar dinámicas y validar emociones antes de imponer normas. Estar presentes cuando el niño abre la puerta del cuarto sin previo aviso. Preguntarse si el estrés del adulto se está filtrando sin querer. La psicóloga sabe que su mensaje molesta. Ella misma lo llama “verdades incómodas”. Pero quizá lo verdaderamente incómodo no sea lo que dice, sino la posibilidad de que tenga razón.
Uno de cada cinco niños desarrollará un trastorno mental antes de llegar a la edad adulta. No es el titular de una serie distópica ni una exageración para asustar padres primerizos. Ansiedad. Depresión. TDAH. Problemas de conducta. “Estamos ante una crisis de salud mental infantil sin precedentes”, afirma la psicóloga Erica Kamar.