Jordi Martí, arquitecto: "Si tienes un toldo verde, que sepas que no funciona bien"
El profesional menciona la investigación de Hubertus Pöppinghaus, quien analizó distintos materiales con cámara termográfica en su tesis doctoral sobre toldos refrescantes
El toldo verde clásico que durante décadas ha dominado balcones y terrazas en España podría no ser la mejor opción para combatir el calor. El arquitecto Jordi Martí advierte de que este tipo de protección solar no resulta tan eficaz como se cree y puede incluso favorecer el aumento de temperatura en el interior de la vivienda.
“Si tienes un toldo como este, que sepas que no funciona bien. Hay estudios que demuestran que no protege bien del calor”, señala Jordi Martí. Según explica, la popularidad de los toldos verdes responde más a una cuestión estética que funcional.
“Supongo que los toldos verdes han sido tan populares porque en las ciudades vivimos con la ilusión de ver algo verde, pero podría ser mucho mejor, porque los colores oscuros absorben el calor. O sea que esto es aún peor. Este toldo se calienta y es como tener un radiador delante de nuestra ventana”. El arquitecto matiza que instalar un toldo siempre es preferible a no tener ningún sistema de sombra. “Es mucho mejor que no tener nada. Pero no es ideal porque tenemos una zona especialmente caliente bajo el toldo y el calor va entrando”.
Martí menciona la investigación de Hubertus Pöppinghaus, quien analizó distintos materiales con cámara termográfica en su tesis doctoral. “Con una cámara termográfica analizó muchos materiales para llegar a la conclusión de que los toldos funcionarían mucho mejor si fueran reflectantes por la parte superior”.
Sin embargo, tampoco cualquier tela clara es la solución definitiva. “Si utilizamos telas finas y blancas, el problema es que la radiación directa se bloquea menos que en un toldo oscuro, por lo tanto tampoco es ideal”. Entre las posibles mejoras, el arquitecto apunta a un diseño más avanzado. “Una posible solución sería utilizar un material reflectante por la parte superior y absorbente por la parte inferior, o sea un toldo de doble capa. De esta manera nuestra casa se calienta menos y ahorramos en aire acondicionado”. También menciona materiales naturales como el brezo o los juncos, cuyo comportamiento térmico puede ser incluso mejor al facilitar la convección, aunque reconoce que suelen emplearse en soluciones fijas y con un impacto estético discutible.
Más allá del toldo, Martí destaca otro elemento esencial: las persianas. En viviendas de gama alta existen sistemas que regulan automáticamente la inclinación de las lamas según la posición solar. “Las que pueden regular la posición y ángulo de inclinación según la posición del sol, utilizando la domótica. Así tienes el máximo de luz natural en verano, evitando siempre la entrada directa del sol”.
El toldo verde clásico que durante décadas ha dominado balcones y terrazas en España podría no ser la mejor opción para combatir el calor. El arquitecto Jordi Martí advierte de que este tipo de protección solar no resulta tan eficaz como se cree y puede incluso favorecer el aumento de temperatura en el interior de la vivienda.