Antonio Abreu, peluquero: "Si tu pelo está graso al siguiente día de lavarlo, no siempre es suciedad"
El estilista explica por qué este problema no siempre tiene que ver con la suciedad y cómo los hábitos de lavado influyen más de lo que parece en el equilibrio del cuero cabelludo
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Antonio Abreu, peluquero con una larga trayectoria en el cuidado del cabello, ha puesto el foco en uno de los problemas más habituales —y desesperantes— para muchas personas: lavarse el pelo y notar que al día siguiente vuelve a estar graso. Lejos de lo que suele pensarse, no siempre es una cuestión de suciedad o de falta de higiene.
Según explica el experto, cuando el cabello presenta un exceso de grasa de forma recurrente, el problema suele estar en el desequilibrio del cuero cabelludo. “Cuando un pelo está excesivamente graso, lo que necesita es un periodo de adaptación”, señala Abreu, que insiste en que tanto la piel como los productos que se utilizan necesitan tiempo para ajustarse entre sí.
@soyantonioabreu ¿Tu pelo está graso al día siguiente de lavarlo? No siempre es “suciedad”: muchas veces es un cuero cabelludo desequilibrado y el lavado diario puede acelerar la producción de sebo. En este video te explico cómo hacer un periodo de adaptación, espaciar lavados (un día sí, un día no) y qué hacer mientras tanto (recogidos/peinados) para recuperar el equilibrio. ? Si quieres una recomendación personalizada, tengo asesoría capilar (diagnóstico) en el link de la bio. #pelograso #cuellocabelludo #sebo ♬ sonido original - Antonio Abreu
Uno de los errores más comunes es lavarlo todos los días por pura incomodidad. Abreu recomienda resistir esa tentación: “Aunque al día siguiente lo tengas un poco graso, te lo recoges, te lo peinas, te haces cualquier cosa”. El objetivo es no romper el proceso de adaptación del cuero cabelludo, algo que cuesta más de lo que muchos esperan.
El peluquero explica que, cuando se está utilizando un buen tratamiento, lo ideal es espaciar progresivamente los lavados. “Debes hacer que el cuero cabelludo se adapte y entonces empiezas por tener un día sí, un día no”, apunta. Forzar lavados diarios puede tener justo el efecto contrario al deseado.
De hecho, lavar el pelo de forma constante puede activar todavía más las glándulas sebáceas. “Si seguimos lavándolo continuamente, lo que hacemos es acelerar el proceso de salida de grasa”, advierte Abreu. El resultado es un círculo vicioso: cuanto más se lava, más grasa aparece y peor es el equilibrio natural del cuero cabelludo.
Además, el especialista lanza un mensaje tranquilizador para quienes viven obsesionados con el aspecto de su cabello. No siempre lo que se percibe como grasa es realmente suciedad. “Hay veces que lo tienes graso y hay veces que es la manía que tienen las personas que tienen el pelo graso”, explica, apelando a diferenciar entre sensación y realidad.
La clave, según Antonio Abreu, está en la paciencia, en elegir productos adecuados y en dar tiempo al cuero cabelludo para autorregularse. Un pequeño cambio de hábitos puede marcar la diferencia entre un pelo apagado y uno sano, sin necesidad de pasarse el día bajo la ducha.
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