Las cortinas que no tocan el suelo, los cables a la vista o una iluminación fría pueden arruinar la estética de cualquier vivienda. Así lo advierte el interiorista Marc Escrivá, CEO de Escrivá Studio, quien señala que pequeños detalles marcan la diferencia entre una casa corriente y un espacio con auténtico diseño. El experto identifica errores habituales que restan elegancia y coherencia visual. La clave está en cuidar proporciones, alineaciones y acabados.
“Errores que hacen que tu casa no luzca de revista. Número uno, cortinas cortas o mal instaladas. Una cortina que no toca suelo o queda encajada en un marco siempre resta elegancia. El textil debe vestir el espacio como un traje a medida”, afirma Marc Escrivá. El interiorista subraya que el textil tiene una función estructural en la estética de una estancia. Una cortina demasiado corta o ajustada al marco rompe la verticalidad y empobrece el conjunto visual, mientras que una caída hasta el suelo aporta continuidad y sofisticación.
Otro de los fallos frecuentes tiene que ver con la tecnología expuesta. “Todos los cables que se vean en una casa, ya sean de televisión, ya sean de altavoces, regletas, todo eso, quítalo. El lujo real es invisible y toda la tecnología debería estar integrada”, señala. Para Escrivá, la sensación de orden y calidad se construye eliminando elementos superfluos. La integración de cables y dispositivos forma parte de ese “orden invisible” que distingue un proyecto bien ejecutado.
La luz es otro aspecto determinante. “La luz fría y uniforme. Nada arruina más el espacio que una iluminación de oficina en una vivienda. La elegancia y la calidez se construyen con capas de iluminación cálida, regulables y a diferente distancia”. El diseñador insiste también en el salón como espacio de descanso. “La luz fría en el salón para mí es un no rotundo. Cálida siempre, más acogedora, mucho más tenue, mucho más agradable, te permite descansar. Si necesitas trabajar, vete a la oficina, pero en el sofá, en el salón, en un living, luz cálida siempre”.
Escrivá también destaca un detalle técnico que delata la calidad de un proyecto. “Hay un detalle que dice si una casa está bien diseñada o no y son alineaciones. Si los marcos, las juntas y los enchufes no están en línea, el ojo se da cuenta. La elegancia siempre está en el orden invisible”. Para Marc Escrivá, la diferencia entre una casa convencional y una vivienda con personalidad radica en esos matices: proporción, coherencia y detalles cuidados. Porque, como resume el propio interiorista, la verdadera elegancia no siempre se ve, pero siempre se percibe.
Las cortinas que no tocan el suelo, los cables a la vista o una iluminación fría pueden arruinar la estética de cualquier vivienda. Así lo advierte el interiorista Marc Escrivá, CEO de Escrivá Studio, quien señala que pequeños detalles marcan la diferencia entre una casa corriente y un espacio con auténtico diseño. El experto identifica errores habituales que restan elegancia y coherencia visual. La clave está en cuidar proporciones, alineaciones y acabados.