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Irene, española, cuenta cómo es ser madre en Corea del Sur: "Tras el parto las ayudas económicas se multiplican"
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Fuerte choque cultural

Irene, española, cuenta cómo es ser madre en Corea del Sur: "Tras el parto las ayudas económicas se multiplican"

La joven ha compartido su experiencia tras dar a luz y ha detallado tanto los apoyos financieros como los aspectos emocionales más complejos del proceso

Foto: Irene Azartash, española residente en Corea del Sur. (TikTok)
Irene Azartash, española residente en Corea del Sur. (TikTok)

Ser madre en Corea del Sur implica afrontar importantes diferencias culturales, ayudas económicas específicas y un modelo posparto muy distinto al europeo. Así lo ha relatado Irene Azartash (@irekofitness), española residente en el país asiático, quien ha compartido su experiencia tras dar a luz y ha detallado tanto los apoyos financieros como los aspectos emocionales más complejos del proceso.

La dietista y entrenadora describe un sistema que combina subvenciones relevantes con prácticas hospitalarias que, desde su perspectiva española, suponen un fuerte choque cultural. En Corea del Sur existen incentivos económicos antes y después del parto, aunque con condiciones. “En Corea del Sur recibes ayuda económica tanto antes del parto como después. Estas ayudas económicas son solo si uno de los padres es coreano”.

Las ayudas económicas

En el caso posterior al nacimiento, las cuantías aumentan de forma significativa. “Tras el parto, las ayudas económicas se multiplican. En este caso, se reciben unos 4 millones de wones (2.300 euros aproximadamente) para artículos para el bebé que tienes que gastar en los dos años siguientes al parto, un millón de wones (580 euros aproximadamente) para hacer la compra de comida, unos 750.000 (435 euros) para cosas relacionadas con el coche y un millón de wones (580 euros) dedicado al cuidado postparto de la madre”.

“Seguro que me estoy dejando un montón de cosas, pero es que tampoco sé el 100% del tema. Yo voy aprendiendo sobre la marcha. Sobre todo, quiero que tengáis claro que tener un hijo aquí es caro, incluso con las ayudas económicas”, matiza.

El yoriwon

Uno de los aspectos que más le sorprendió fue el funcionamiento del posparto. “Los partos en Corea son muy diferentes a como lo hacemos en cualquier otro país europeo. Tras parir tenemos la opción de ir de 1 a 2 semanas a un sitio que se llama yoriwon, que es una mezcla entre hotel y hospital”.

Describe este espacio como un último periodo de descanso antes de asumir la rutina completa de la maternidad. “Se considera el último descanso antes de pasar a la vida completa de madre. Incluía que me trajesen 3 veces la comida, el uso de diferentes máquinas y técnicas de masaje para recuperarme y sesiones de autocuidados como masajes, peluquería y skincare”.

Sin embargo, el punto más difícil fue la escasa interacción con el recién nacido. “El punto negativo es el contacto con el bebé. No sabíamos que iba a estar tan limitado. Esa semana mi marido no pudo coger al bebé ni tener contacto con él y yo, para ver al bebé, tenía que contactar a las enfermeras cada 2 a 3 horas para poder darle el pecho”. La diferencia de valores resultó determinante. “Aquí chocan los valores coreanos con los españoles. El buen servicio para ellos es dejarte descansar, pero yo necesitaba ver y estar con mi bebé. Ha sido una experiencia muy dura a nivel emocional”.

Baja por paternidad

En cuanto a los permisos laborales, Irene detalla los cambios normativos recientes. “Desde 2025 los padres tienen derecho a 20 días de baja de paternidad pagada que pueden usarse dentro de los 120 días posteriores al nacimiento del bebé. En el caso de trabajadores de pequeñas y medianas empresas, el gobierno cubre el 100% del salario durante esos 20 días”.

También explica otras modalidades de permiso. “También existe la baja paternal que puede llegar hasta 18 meses por progenitor pero con remuneración parcial, y la nueva política 6+6 que permite que cada progenitor reciba hasta 6 meses de baja con el 100% del salario cuando el bebé tiene menos de 18 meses”. No obstante, subraya que la realidad empresarial condiciona su aplicación. “Todo esto suena muy bien pero hay muchos progenitores que siguen sin coger la baja porque sigue existiendo presión, miedo a represalias y estigma dentro de la empresa”.

Ser madre en Corea del Sur implica afrontar importantes diferencias culturales, ayudas económicas específicas y un modelo posparto muy distinto al europeo. Así lo ha relatado Irene Azartash (@irekofitness), española residente en el país asiático, quien ha compartido su experiencia tras dar a luz y ha detallado tanto los apoyos financieros como los aspectos emocionales más complejos del proceso.

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