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Rachel Barr, neurocientífica, sobre cómo entrenar tu cerebro para olvidar recuerdos: "Hay tres opciones"
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Rachel Barr, neurocientífica, sobre cómo entrenar tu cerebro para olvidar recuerdos: "Hay tres opciones"

La mente trabaja constantemente para decidir qué experiencias conservar y cuáles debilitar, especialmente durante el sueño

Foto: La neurocientífica y divulgadora Rachel Barr. (TikTok)
La neurocientífica y divulgadora Rachel Barr. (TikTok)

Rachel Barr, neurocientífica y divulgadora, ha explicado que olvidar un recuerdo incómodo o vergonzoso no es un proceso pasivo, sino una función activa del cerebro que puede entrenarse. Según detalla, la mente trabaja constantemente para decidir qué experiencias conservar y cuáles debilitar, especialmente durante el sueño.

Barr recuerda que el cerebro utiliza impulsos eléctricos y sustancias químicas para consolidar recuerdos relevantes y restar fuerza a otros menos útiles para la supervivencia. Sin embargo, reconoce que este sistema no siempre funciona como nos gustaría, especialmente con recuerdos que generan vergüenza o malestar. La neurocientífica señala que los recuerdos con una carga emocional intensa tienden a mantenerse activos porque el cerebro los interpreta como señales importantes.

La supresión directa

La primera estrategia que describe Rachel Barr en su cuenta de Instagram es la supresión consciente del recuerdo. “Cuanto más te involucras con el recuerdo, más pensará tu cerebro que es súper útil”, explica, señalando que intentar apartarlo de la mente puede parecer una solución lógica.

No obstante, la propia neurocientífica advierte de que este método no siempre es práctico. Paradójicamente, intentar no pensar en algo puede provocar el efecto contrario, haciendo que el recuerdo aparezca con más fuerza.

Sustituir pensamientos

La segunda alternativa consiste en lo que Barr denomina sustitución de pensamientos. Cada vez que aparece el recuerdo incómodo, se introduce de forma inmediata otro recuerdo distinto y emocionalmente neutro o positivo, repitiendo el proceso de manera constante.

Según explica, este “amago neurológico” confunde al cerebro y reduce la relevancia del recuerdo original. La clave está en la coherencia y en generar nuevas asociaciones que resten protagonismo a la experiencia vergonzosa.

Reinterpretar la experiencia

La tercera vía, y una de las más respaldadas desde la neurociencia, es la reinterpretación. Barr plantea que un recuerdo de humillación puede transformarse en una experiencia de aprendizaje al cambiar la narrativa que lo acompaña.

En sus palabras, “el mecanismo humano para superar las experiencias desagradables es darles sentido”. El cerebro necesita integrar esos recuerdos dentro de una historia más amplia para reducir su carga emocional. Durante el sueño REM, el cerebro realiza un trabajo clave: refuerza los elementos narrativos de los recuerdos y atenúa su impacto emocional. Este proceso explica por qué, con el tiempo, algunas experiencias siguen presentes pero dejan de doler.

Entrenar el cerebro para soltar

El mensaje final de Rachel Barr es claro: olvidar no siempre significa borrar, sino cambiar la relación con el recuerdo. Al darle sentido y contexto, se reduce su capacidad para generar malestar y deja de ocupar un lugar central en la mente.

De este modo, entrenar el cerebro para olvidar momentos vergonzosos no pasa por luchar contra ellos, sino por ayudar a la mente a integrarlos de forma más saludable y menos dolorosa.

Rachel Barr, neurocientífica y divulgadora, ha explicado que olvidar un recuerdo incómodo o vergonzoso no es un proceso pasivo, sino una función activa del cerebro que puede entrenarse. Según detalla, la mente trabaja constantemente para decidir qué experiencias conservar y cuáles debilitar, especialmente durante el sueño.

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