Slavoj Žižek, filósofo y psicoanalista: “No prestamos suficiente atención a lo que nos hace sentir bien porque estamos obsesionados en compararnos con los demás"
La fijación por los logros ajenos nos genera un vacío emocional que puede hacerse difícil de llenar si no sabemos cómo gestionarlo.
- Keiichi Toyoda, filósofo y maestro de artes marciales: “En lugar de quedar atrapados por la preocupación por los resultados, afrontamos la realidad”
- Jean-Paul Sartre, filósofo: "La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace"
Alcanzar la plenitud personal es uno de los propósitos más perseguidos por la humanidad desde tiempos inmemoriales. Y es que disfrutar de una sensación de satisfacción con nosotros mismos y nuestras circunstancias es una buena base desde la que construir nuestra felicidad. Sin embargo, los caminos para alcanzar este objetivo son los que verdaderamente generan inquietud en nuestra especie.
Grandes figuras pasadas y presentes pertenecientes a diferentes disciplinas han reflexionado y conversado acerca de este asunto, llegando a conclusiones la mar de diversas y profundas. Una de las que más espacio dedica a esta cuestión es la filosofía, en la que diferentes perspectivas conviven para arrojar algo de luz a este difícil debate.
Uno de ellos es el filósofo y psicoanalista Slavoj Žižek, señalando una de las principales causas en la actualidad por la cual no conseguimos alcanzar ese estado emocional, generándonos un profundo sentimiento de frustración en el proceso. “No prestamos suficiente atención a lo que nos hace sentir bien porque estamos obsesionados en compararnos con los demás", declara en uno de sus alegatos.
Las comparaciones son odiosas
Los tiempos que corren están especialmente marcados por la importancia de las apariencias, tal y como reflejan las redes sociales de forma evidente. En estas, sus usuarios suelen compartir sus logros y virtudes con especial frecuencia, mientras ocultan los elementos que no complementan esa corriente de triunfo y ostentación tan venerada.
En este sentido, los consumidores de este contenido son espectadores de esos logros ajenos que se presumen de manera pública, lo que conduce automáticamente a la autocomparación y a compadecernos de nosotros mismos por no estar en el mismo punto vital. Es esa angustia el principal obstáculo que debemos sortear en estos casos.
Si no disponemos de una perspectiva clara de los elementos que nos suceden y consumimos, nuestra visión acabará profundamente deteriorada en nuestro detrimento. Esto es precisamente a lo que se refiere el pensador esloveno, problema que ya evidenciaban otras figuras de la historia en sus escritos, como Jean-Jacques Rousseau.
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- Jean-Paul Sartre, filósofo: "La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace"
Alcanzar la plenitud personal es uno de los propósitos más perseguidos por la humanidad desde tiempos inmemoriales. Y es que disfrutar de una sensación de satisfacción con nosotros mismos y nuestras circunstancias es una buena base desde la que construir nuestra felicidad. Sin embargo, los caminos para alcanzar este objetivo son los que verdaderamente generan inquietud en nuestra especie.