Juanma Lorente, abogado: "Solicitar una excedencia puede parecer una solución sencilla, pero mal planteada puede tener consecuencias graves"
El abogado alerta de que pedirte una excedencia sin asesoramiento previo puede acabar en pérdida de derechos, dificultades para volver a la empresa e incluso en una salida definitiva sin indemnización
Juanma Lorente en su vídeo de TikTok (@juanmalorentelaboralista)
Juanma Lorente, abogado laboralista, ha lanzado una advertencia clara a los trabajadores que se plantean pedir una excedencia como vía rápida para salir de una situación incómoda en su empresa o probar suerte en otro empleo. “Solicitar una excedencia puede parecer una solución sencilla, pero mal planteada puede tener consecuencias graves”, insiste el experto, que alerta de que este paso, tan habitual como malentendido, puede acabar dejando al empleado en una posición muy delicada.
Uno de los errores más frecuentes, explica Lorente, es no reflexionar lo suficiente sobre la duración de la excedencia. Elegir un periodo demasiado corto puede volverse en contra del trabajador si después necesita ampliarlo. “Si la empresa no quiere prorrogarla, no se prorroga: o vuelves o pasas a una baja voluntaria”, señala. Una situación que, desde el punto de vista jurídico, no beneficia a ninguna de las partes y puede cerrar puertas de forma inesperada.
@juanmalorentelaboralista ⚠️ Cuidado con las excedencias Solicitar una excedencia puede parecer una solución sencilla, pero mal planteada puede tener consecuencias graves: – Pérdida de derechos laborales – Falta de reserva real del puesto – Dificultades para reincorporarte – Riesgo de extinción encubierta del contrato No todas las excedencias son iguales, ni todas protegen al trabajador del mismo modo. Antes de firmar o solicitar nada, conviene analizar qué tipo de excedencia, en qué condiciones y qué derechos se conservan realmente. ? En muchos casos, una decisión mal asesorada es irreversible. ? Antes de dar el paso, asesórate. Reserva tu cita y estudiaremos tu situación con rigor jurídico. #trabajo#legal#laboralista#excedencia♬ sonido original - JuanmaLorente_Laboralista
El problema no acaba ahí. El abogado subraya que tampoco existe un derecho automático a reincorporarse antes de que termine el plazo solicitado. Si el trabajador decide volver porque el nuevo empleo no ha salido como esperaba, la empresa puede negarse legalmente hasta que finalice el periodo pactado. En casos de excedencias largas, esa espera puede prolongarse durante años, dejando al empleado sin ingresos y sin posibilidad de regresar.
En la mayoría de excedencias voluntarias no hay reserva del puesto de trabajo
Otra de las claves que Lorente recalca es una de las más desconocidas: en la mayoría de excedencias voluntarias no hay reserva del puesto de trabajo. El derecho real del trabajador se limita a tener “una posición preferente para volver si existe una vacante”. Esto significa que, si la empresa cubre ese puesto antes de que finalice la excedencia, puede negarse a la reincorporación sin que exista derecho a indemnización.
Desde el punto de vista legal, esta situación puede derivar en lo que el experto define como una extinción encubierta del contrato, especialmente cuando la excedencia se utiliza como vía de escape ante conflictos laborales. “Si la empresa no quiere que vuelvas, con tener la vacante cubierta antes de tu regreso es suficiente para decirte que no”, advierte Lorente.
Por todo ello, el abogado recomienda pensarlo “tres, cuatro o cinco veces” antes de solicitar una excedencia y, sobre todo, buscar asesoramiento legal previo. No todas las excedencias son iguales ni ofrecen el mismo nivel de protección, y un mal planteamiento puede suponer la pérdida de derechos laborales clave.
La advertencia es clara: lo que a primera vista parece una salida fácil puede convertirse en un problema serio. Analizar el tipo de excedencia, sus condiciones reales y las consecuencias jurídicas antes de firmar cualquier solicitud es, según Lorente, la única forma de evitar un disgusto mayor.
Juanma Lorente, abogado laboralista, ha lanzado una advertencia clara a los trabajadores que se plantean pedir una excedencia como vía rápida para salir de una situación incómoda en su empresa o probar suerte en otro empleo. “Solicitar una excedencia puede parecer una solución sencilla, pero mal planteada puede tener consecuencias graves”, insiste el experto, que alerta de que este paso, tan habitual como malentendido, puede acabar dejando al empleado en una posición muy delicada.