Verse implicado en un procedimiento judicial no es algo excepcional y, en muchos casos, una mala decisión previa puede agravar la situación. En este contexto, la abogada Miriam Pascual ha lanzado una advertencia clara sobre el uso de WhatsApp: determinados mensajes, escritos sin pensar, pueden terminar teniendo consecuencias legales y llegar a considerarse incluso un delito leve.
La letrada, que comparte consejos legales a través de sus redes sociales, aborda este asunto en uno de sus últimos vídeos publicados en TikTok. En él, señala que uno de los errores más habituales es responder de manera impulsiva cuando alguien lanza una acusación directa. Reconocer hechos, justificarse o dar explicaciones rápidas puede ser interpretado como una admisión de culpa.
Según explica Miriam Pascual, cualquier conversación mantenida por mensajería instantánea puede incorporarse posteriormente a un procedimiento judicial como prueba. Por este motivo, insiste en que ante mensajes que insinúan la comisión de un delito nunca se debe contestar sin pensar, ya que incluso una respuesta aparentemente inocente puede acabar perjudicando la defensa.
La abogada también pone el foco en el lenguaje utilizado en discusiones privadas. Insultos dirigidos a la pareja o a terceros, escritos en momentos de tensión, pueden derivar en un delito leve, algo que asegura haber visto en casos reales. A ello se suman otros riesgos, como amenazas, compartir contenidos íntimos de terceros o crear grupos con números personales sin consentimiento, conductas que pueden acarrear sanciones penales graves.
Verse implicado en un procedimiento judicial no es algo excepcional y, en muchos casos, una mala decisión previa puede agravar la situación. En este contexto, la abogada Miriam Pascual ha lanzado una advertencia clara sobre el uso de WhatsApp: determinados mensajes, escritos sin pensar, pueden terminar teniendo consecuencias legales y llegar a considerarse incluso un delito leve.