La obsesión por perder grasa abdominal es una de las más repetidas en gimnasios y redes sociales, pero no siempre responde a falta de esfuerzo. José Carlos de Francisco, entrenador personal y divulgador del entrenamiento de fuerza, lo tiene claro: “Tener barriguita es casi cien por cien genético”. Estuvo hablando de deporte y salud en el pódcast Tengo un plan, donde habló de esta zona tan conflictiva para muchos.
Según De Francisco, el cuerpo no decide al azar dónde acumula ni desde dónde elimina la grasa. Cada persona tiene zonas más “rebeldes” que otras, determinadas en gran medida por la genética. “La grasa corporal funciona como una piscina: para que se vacíe la parte de arriba, primero tiene que bajar el nivel general”, explica. Por eso, hacer abdominales no elimina la grasa del abdomen, del mismo modo que trabajar glúteos no quema grasa localizada en esa zona.
El entrenador insiste en que la clave no está en castigar una parte concreta del cuerpo, sino en un enfoque global y sostenible. El entrenamiento de fuerza cumple aquí un papel esencial: ayuda a preservar músculo, mejora la salud metabólica y hace que la pérdida de grasa sea más eficiente cuando hay un ligero déficit calórico. “Entrenar no es una herramienta para adelgazar, es una herramienta para mantener y ganar músculo. La grasa se pierde moviéndote más y organizando mejor tu día a día”, señala.
En este punto, De Francisco pone el foco en un aspecto muchas veces olvidado: la actividad física diaria. Caminar más, evitar el sedentarismo y mantener hábitos activos fuera del gimnasio tiene, a su juicio, un impacto mayor que cualquier rutina milagro. “Puedes entrenar tres días a la semana, pero si el resto del tiempo no te mueves, perder grasa se vuelve muy complicado”, advierte.
Otro de los mensajes que más repite es la necesidad de relativizar lo que se ve en redes sociales. Cuerpos extremadamente definidos, piel fina y abdominales marcados suelen responder a momentos puntuales, edición, iluminación o incluso al uso de sustancias. “No es una referencia realista ni saludable para la mayoría de personas”, afirma, recordando que un porcentaje de grasa muy bajo no siempre es compatible con una vida normal y sostenida en el tiempo.
No todo depende de la fuerza de voluntad, ni de entrenar más duro que nadie. Aceptar cómo responde el propio cuerpo, entender sus límites y trabajar con ellos permite progresar sin frustración. “Todos tenemos margen de mejora, independientemente de la genética, pero hay cosas que no están en nuestra mano y conviene asumirlas”, apunta.
La obsesión por perder grasa abdominal es una de las más repetidas en gimnasios y redes sociales, pero no siempre responde a falta de esfuerzo. José Carlos de Francisco, entrenador personal y divulgador del entrenamiento de fuerza, lo tiene claro: “Tener barriguita es casi cien por cien genético”. Estuvo hablando de deporte y salud en el pódcast Tengo un plan, donde habló de esta zona tan conflictiva para muchos.