Laura Vargas, colombiana que vive en España, ha abierto un interesante debate en redes sociales al reflexionar sobre el uso de pantallas en los niños. En uno de sus vídeos, la creadora de contenido afirma que en España el acceso a la tecnología durante la infancia se retrasa más que en Colombia, una diferencia cultural que le ha sorprendido desde su llegada al país.
Sus palabras se enmarcan en un contexto respaldado por datos recientes. Un informe de Qustodio, elaborado con cifras de 2024 y basado en el análisis de 400.000 familias, señala que los menores españoles pasan una media de cuatro horas diarias frente a pantallas fuera del aula. Además, el estudio indica que la edad habitual para tener el primer móvil es de 12 años, una decisión que solo el 22 % de los padres considera adecuada.
Pese a estas cifras, Laura Vargas insiste en que su percepción se apoya en la crianza cotidiana que observa en España. Según explica, es menos frecuente ver a niños utilizando pantallas para comer o entretenerse y, en cambio, destaca que muchas familias optan por libros, bibliotecas y actividades fuera de casa. “No estoy exagerando”, recalca al describir ejemplos de su entorno cercano.
En su reflexión final, la colombiana subraya que cada familia y cada país tienen sus propias dinámicas y que no existe un único modelo de crianza. Aun así, defiende que retrasar el uso de la tecnología favorece una mayor tolerancia al aburrimiento y más paciencia, tanto en los niños como en los adultos, y considera que este enfoque transforma de forma positiva la convivencia familiar.
Laura Vargas, colombiana que vive en España, ha abierto un interesante debate en redes sociales al reflexionar sobre el uso de pantallas en los niños. En uno de sus vídeos, la creadora de contenido afirma que en España el acceso a la tecnología durante la infancia se retrasa más que en Colombia, una diferencia cultural que le ha sorprendido desde su llegada al país.