Dormir bien no depende solo del número de horas, sino también del momento en el que nos acostamos. Así lo advierte la médica Sara Marín, especialista en microbiota y salud femenina, que ha señalado que adelantar la hora de ir a la cama puede marcar una diferencia clave en la salud física y mental a medio y largo plazo.
La importancia del descanso está ampliamente respaldada por los datos. La Sociedad Española de Neurología estima que cerca del 48% de los adultos en Españano disfruta de un sueño de calidad, una cifra que también afecta a la población infantil. Más allá de los trastornos del sueño, uno de los factores más determinantes es el hábito de acostarse tarde de forma continuada.
En este sentido, Sara Marín fue clara al señalar cuál es el momento óptimo para iniciar el descanso nocturno. «La mejor hora para dormir son las 10 de la noche, porque a las 10 de la noche comienza la función de la hormona del crecimiento y su pico es dos horas después de dormirnos, a las 12», explicó la doctora.
La experta subrayó que esta hormona no solo es crucial durante la infancia. «El sueño profundo en los niños es fundamental para el desarrollo y en nosotros para lareparación psíquica», afirmó, destacando que dormir temprano permite completar correctamente los ciclos del sueño cuando se alcanzan al menos siete horas de descanso.
Según Marín, acostarse a una hora adecuada favorece que el organismo recorra todas las fases necesarias del descanso. «Cuando duermo temprano y de casi 7 horas, se cumple el ciclo completo del sueño. Fase no REM, fase REM, fase profunda y fase nocturna», detalló. Este proceso tiene efectos directos sobre distintas funciones del cuerpo. Respetar estos ciclos contribuye a: «Mejorar la función cognitiva y la memoria, regenerar el cuerpo, fortalecer el sistema inmune y regular el metabolismo».
Dormir bien no depende solo del número de horas, sino también del momento en el que nos acostamos. Así lo advierte la médica Sara Marín, especialista en microbiota y salud femenina, que ha señalado que adelantar la hora de ir a la cama puede marcar una diferencia clave en la salud física y mental a medio y largo plazo.