Criar a un hijo es una experiencia repleta de subidas y bajadas para cualquier padre y madre que la lleva a cabo. Desde garantizar un ambiente seguro para ellos en el interior de nuestros hogares, hasta enseñarle los valores adecuados para que pueda enfrentarse al mundo cuando alcance su madurez, se trata de una de las tareas más complejas para todo ser humano que disponga de retoños.
Para que el proceso de crianza pueda llevarse a cabo con fluidez y eficacia, uno de los factores que deben funcionar es la comunicación. Nuestros infantes deben escuchar y comprender nuestros mensajes, de manera que puedan sacar un aprendizaje sobre ello. Sin embargo, muchos progenitores pueden encontrar dificultades a la hora de tratar con sus pequeños, especialmente en sus edades más tempranas.
En este sentido, son muchos los profesionales al respecto que, a través de las redes sociales, divulgan sus conocimientos para arrojar algo de luz a los usuarios con más dudas. Encontramos un ejemplo en una de las publicaciones en TikTok de la pediatra Anna Estapé, que nos enseña una técnica muy útil para gestionar estas situaciones. “Primero capta su atención antes de empezar a hablar”, recomienda en el vídeo.
Comprender a nuestros hijos
La experta ilustra cómo debemos acercarnos a nuestros hijos para que escuchen nuestras peticiones o mensajes. Justo después de mantenerlos atentos a nuestra persona, nos agacharemos para ponernos físicamente a su altura y los tocaremos en el hombro o la mano para establecer un vínculo más estrecho. Si acompañamos este procedimiento con una muestra de interés con respecto a la actividad que desempeña en ese momento, mejor.
“Ahora, haz la petición. No te enrolles, explica lo que necesitas de forma clara y breve. Y si no funciona, recurre al juego. Por ejemplo, si quieres que se ponga los calcetines, haz que te llama su pie. (…) Pero recuerda, no hables hasta que hayas captado su atención”, hace hincapié la pediatra con respecto a este gesto tan esencial.
Dar instrucciones a nuestros niños alejados de ellos o sin mostrarles nuestra plena atención, puede generar un desinterés en ellos que termine por desobedecernos. Sin embargo, si decidimos sumergirnos en su mundo y trasladarles nuestros deseos desde este, los críos se sentirán más identificados y comprendidos, lo que generará una respuesta más asertiva.
Criar a un hijo es una experiencia repleta de subidas y bajadas para cualquier padre y madre que la lleva a cabo. Desde garantizar un ambiente seguro para ellos en el interior de nuestros hogares, hasta enseñarle los valores adecuados para que pueda enfrentarse al mundo cuando alcance su madurez, se trata de una de las tareas más complejas para todo ser humano que disponga de retoños.