La avena se ha convertido en el desayuno estrella de quienes buscan cuidarse, pero no siempre se consume en la cantidad adecuada. El nutricionista Óscar Hurtado advierte de que excederse puede provocar síntomas digestivos muy molestos, especialmente en personas con intestino sensible.
La avena ha ganado popularidad por su perfil nutricional. Aporta fibra soluble, vitaminas del grupo B, vitamina E, minerales como hierro, magnesio o calcio, además de grasas insaturadas y carbohidratos de absorción lenta. Estas características la convierten en un aliado para mejorar el tránsito intestinal, favorecer la saciedad y ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre. Según la Fundación del Corazón, su consumo regular también se asocia con una reducción del colesterol total y del colesterol LDL.
A pesar de sus beneficios, Hurtado señala que la dosis es determinante. “Estás echando demasiada avena en tu desayuno y nadie te lo ha contado”, afirmó. El nutricionista explicó que existe un umbral claro a partir del cual pueden aparecer problemas digestivos. “52 gramos, ese es el número exacto a partir del cual suelen empezar los problemas y no lo digo yo, lo dice la Universidad de Monash”, indicó, citando a esta institución, referencia mundial en el estudio del intestino irritable.
La avena es rica en fibra fermentable, lo que puede resultar problemático para personas conintestino sensible. Hurtado recordó que, en estos casos, el margen de tolerancia es reducido. “En personas que sufren de intestino sensible el margen es mínimo y con tan solo 55 gramos ya podemos tener síntomas muy desagradables”, explicó.
Entre esos síntomas pueden aparecer hinchazón abdominal, gases o malestar digestivo, lo que lleva a muchas personas a pensar erróneamente que deben eliminar la avena de su dieta. El experto quiso matizar que el problema no suele ser el alimento en sí, sino la cantidad. “Si la avena te estaba sentando mal quizás no tienes que dejar de comer avena”, señaló, animando a ajustar la ración. Según su recomendación, reducir la cantidad y no superar ese “techo máximo” puede ser suficiente para comprobar si los síntomas mejoran, manteniendo así los beneficios nutricionales del cereal sin efectos adversos.
La avena se ha convertido en el desayuno estrella de quienes buscan cuidarse, pero no siempre se consume en la cantidad adecuada. El nutricionista Óscar Hurtado advierte de que excederse puede provocar síntomas digestivos muy molestos, especialmente en personas con intestino sensible.