El ayuno intermitente se ha consolidado como una de las estrategias nutricionales más populares de los últimos años, especialmente entre quienes buscan perder peso o mejorar su salud. Sin embargo, la nutricionista Julia Farré recuerda que no es una solución automática ni válida para todo el mundo. Se trata de una herramienta puntual, útil solo si se integra dentro de un estilo de vida saludable, bien planificado y adaptado a cada persona.
Lejos de lo que se suele pensar, el ayuno no es una dieta. Cuando el objetivo es adelgazar, no existe evidencia científica que demuestre que sea más eficaz que un patrón alimentario hipocalórico clásico. Un estudio publicado en Science Translational Medicine comparó ambos modelos con el mismo déficit calórico semanal y concluyó que quienes practicaban ayuno intermitente registraban una mayor pérdida de masa muscular, además de grasa.
Por ello, antes de iniciarlo, Farré insiste en la necesidad de hacerlo con el respaldo de un profesional sanitario y sin llevar la práctica al extremo. Ayunar no significa comer menos, sino organizar mejor las ingestas y garantizar que el cuerpo recibe los nutrientes esenciales. La improvisación, advierte, suele traducirse en cansancio, irritabilidad y dolores de cabeza, señales de que el planteamiento no es el adecuado.
Entre los errores más habituales, la experta destaca empezar directamente con ayunos prolongados de 16 o 18 horas. “Lo recomendable es comenzar con una ventana moderada, de 12 o 13 horas”, señala. También subraya la importancia de una hidratación correcta, ya que la evidencia científica indica que ayunar sin beber suficiente puede afectar negativamente a la fuerza y a la masa muscular. “Si haces ayuno intermitente e ignoras estos pasos estás saboteando el proceso sin saberlo”, concluye.
El ayuno intermitente se ha consolidado como una de las estrategias nutricionales más populares de los últimos años, especialmente entre quienes buscan perder peso o mejorar su salud. Sin embargo, la nutricionista Julia Farré recuerda que no es una solución automática ni válida para todo el mundo. Se trata de una herramienta puntual, útil solo si se integra dentro de un estilo de vida saludable, bien planificado y adaptado a cada persona.