La mente es la herramienta más poderosa de la que disponemos los seres humanos. Las sensaciones y razonamientos que se nos pasan por la cabeza pueden ser determinantes para tomar una decisión o llevar a cabo una acción en diferentes situaciones de nuestra vida. Sin embargo, esta también es capaz de paralizarnos completamente ante escenarios comunes o infrecuentes, siendo el miedo el más representativo de estas características.
Este sentimiento, a veces necesario, pero siempre aborrecible, puede ocurrir bajo diferentes parámetros, los cuales difieren en función de la persona en cuestión. Y es que es tan inherente al ser humano que numerosas figuras de la historia han tratado su significado y consecuencias a lo largo del tiempo, siendo Virgilio uno de los precursores de este movimiento.
El poeta romano del siglo I a.C. y escritor de obras tan universales comola Eneida, recogió precisamente en la misma una de las frases que mejor definen esta sensación natural que a todos nos invade en diferentes escenarios de la vida. "Mens agitat molem," lo que traducido de manera literal significa "la mente mueve la materia".
Nuestra mente como enemiga
Sin embargo, para indagar en lo que Virgilio verdaderamente quería expresar con esta idea, debemos otorgarle una interpretación algo más profunda. Con esto en cuenta, se puede determinar que el autor hacía referencia al poder de la mente para materializar las ideas en el plano físico. Y es que nuestra percepción de la realidad pasa por nuestro filtro mental antes de construirse.
Con una vuelta más con respecto a este concepto, se puede dictaminar que es el miedo, en muchas ocasiones, el que controla esa perspectiva y, por lo tanto, nuestra manera de vivir y de comportarnos ante los diferentes sucesos que nos ocurren. Funciona como una especie de filtro que manipula la realidad ante nuestros ojos para reafirmar esos temores que asolan nuestra mente.
Esta tendencia a ponernos en lo peor es lo que puede convertirse en el origen real de las situaciones que nos generan ese miedo. Este fenómeno, que recibe el nombre de profecía autocumplida, provoca que nuestras decisiones y acciones nos lleven a ese escenario que no queremos experimentar. Y todo ello se materializa en nuestra mente.
La mente es la herramienta más poderosa de la que disponemos los seres humanos. Las sensaciones y razonamientos que se nos pasan por la cabeza pueden ser determinantes para tomar una decisión o llevar a cabo una acción en diferentes situaciones de nuestra vida. Sin embargo, esta también es capaz de paralizarnos completamente ante escenarios comunes o infrecuentes, siendo el miedo el más representativo de estas características.