Natalia de Santiago, experta en finanzas: "Si ahorraste mil euros en 2004, ahora sería el equivalente a tener quinientos"
Pone el foco en la falta de hábitos de ahorro, la importancia de entender cómo funciona el dinero y la necesidad de tomar decisiones a largo plazo para evitar sobresaltos
A nadie le agrada ponerse a pensar en la jubilación cuando acaba de empezar a trabajar. Sin embargo, para Natalia de Santiago, experta en finanzas personales, ese es uno de los grandes fallos que se cometen en España entre los 20 y los 40 años: no empezar a ahorrar cuanto antes para el largo plazo, aunque sea con pequeñas cantidades.
Lo ha explicado en pódcast Tenía la duda, de Judith Tiral, donde insiste en que el problema no es solo cuánto se gana, sino cómo se organiza el dinero. “Lo primero es saber qué entra y qué sale, no solo cada mes, sino a lo largo de todo un año”, señala. Impuestos, seguros o gastos puntuales suelen descolocar a muchas personas que creen tener sus cuentas controladas, pero que no miran el conjunto.
A partir de ahí, la experta fija una regla básica: ahorrar al menos un 10% de los ingresos anuales. No tiene por qué ser todos los meses ni de forma rígida, pero sí como media. Y, sobre todo, hacerlo a principio de mes. “Esperar a ver si sobra algo al final es la fórmula perfecta para que no sobre nunca”, advierte. Automatizar el ahorro y enviarlo a una cuenta separada, sin tarjeta, ayuda a evitar la tentación de gastarlo.
Antes de pensar en inversiones, De Santiago subraya la importancia de contar con un colchón de emergencia. El mínimo recomendable es el equivalente a tres meses de ingresos netos, aunque lo ideal se sitúa en seis. Por debajo de ese umbral, dice, existe una vulnerabilidad financiera clara ante cualquier imprevisto, desde una avería hasta una pérdida de ingresos.
El gran error llega después, cuando se habla de jubilación. “Decir ‘ahorrar para la jubilación’ suena gris, pero en realidad es invertir en tu libertad financiera”, afirma. Aquí entra en juego el interés compuesto, un concepto que considera clave: pequeñas aportaciones constantes que, con el tiempo, generan rendimientos sobre rendimientos. “No necesitas grandes cantidades, necesitas tiempo”, resume.
Dejar el dinero parado tampoco es una opción inocua. La inflación, recuerda, es “la criptonita del ahorro”. Entre 2004 y 2024, la inflación acumulada en España ronda el 55%, lo que significa que 1.000 euros de hace 20 años hoy valen prácticamente la mitad. Por eso, insiste en que los ahorros a largo plazo deben estar invertidos de forma sensata y entendiendo bien los productos.
Frente al miedo a invertir, De Santiago defiende estrategias sencillas y accesibles, como las aportaciones periódicas a fondos diversificados, especialmente los de gestión pasiva. “Invertir no es un casino si sabes lo que haces y entiendes dónde estás poniendo tu dinero”, apunta. Incluso cantidades modestas, como 50 euros al mes, pueden marcar una diferencia enorme con el paso de los años.
A nadie le agrada ponerse a pensar en la jubilación cuando acaba de empezar a trabajar. Sin embargo, para Natalia de Santiago, experta en finanzas personales, ese es uno de los grandes fallos que se cometen en España entre los 20 y los 40 años: no empezar a ahorrar cuanto antes para el largo plazo, aunque sea con pequeñas cantidades.