Inés Moreno, traumatóloga: "Un español inventó el traje espacial 30 años antes de que la NASA llegase a la Luna"
La traumatóloga y divulgadora ha recuperado la figura de Emilio Herrera, el ingeniero español que diseñó el primer antecedente del traje espacial décadas antes del programa Apolo
Inés Moreno en su vídeo de TikTok (@latraumatologageek)
Inés Moreno, traumatóloga y divulgadora científica, ha vuelto a sorprender en redes sociales al rescatar una historia casi olvidada que conecta la medicina, la ingeniería y la carrera espacial. Bajo una premisa tan directa como impactante —“un español inventó el traje espacial”—, la especialista pone nombre y contexto a un hito tecnológico que se adelantó décadas a la llegada del hombre a la Luna.
El protagonista es Emilio Herrera, ingeniero granadino que en los años 30 diseñó la llamada escafandra estratonáutica, considerada por muchos expertos como el primer antecedente real del traje espacial moderno. Según explica Moreno, se trataba de un diseño “con micrófono, termómetros, respiradores, pliegues articulados y casco de aluminio”, elementos que hoy se asocian de forma natural a los astronautas, pero que entonces resultaban revolucionarios.
Herrera llegó incluso a probar su invento en condiciones domésticas. Tal y como relata la traumatóloga, el ingeniero comprobó su funcionamiento “en la bañera de su casa” antes de preparar una ascensión en globo hasta los 26.000 metros de altura, una cota inédita para la época. Todo estaba listo para el experimento cuando la historia se cruzó en su camino.
El 18 de julio de 1936, el estallido de la Guerra Civil truncó el proyecto. España quedó paralizada, la investigación se canceló y Herrera, fiel a la República, acabó perdiendo la guerra y marchándose al exilio en Francia. “España en llamas y ciencia detenida”, resume Moreno en su explicación.
Décadas después, ya en los años 60, la NASA desarrollaba el programa Apolo. El ingeniero español fue contactado y recibió una oferta difícil de rechazar: incorporarse al proyecto con “un cheque sin límite”. Herrera puso una sola condición, recuerda la traumatóloga: que la bandera española llegara a la Luna. La negativa estadounidense fue inmediata y él rechazó la propuesta.
Cuando Neil Armstrong pisó la superficie lunar en 1969, lo hizo con un traje sorprendentemente similar al que Herrera había concebido décadas antes. Según recoge Moreno, el propio astronauta llegó a reconocer que “sin su invento nunca habríamos llegado”. Para entonces, el ingeniero ya había fallecido, en 1967, exiliado y sin reconocimiento público.
Inés Moreno cierra su relato con una reflexión que conecta pasado y presente: la historia de Emilio Herrera no solo habla de ciencia y exploración, sino también de cómo el talento puede quedar enterrado por la guerra y el olvido. Hoy, su nombre apenas sobrevive en una calle discreta, mientras su legado sigue flotando, literalmente, más allá de la atmósfera.
Inés Moreno, traumatóloga y divulgadora científica, ha vuelto a sorprender en redes sociales al rescatar una historia casi olvidada que conecta la medicina, la ingeniería y la carrera espacial. Bajo una premisa tan directa como impactante —“un español inventó el traje espacial”—, la especialista pone nombre y contexto a un hito tecnológico que se adelantó décadas a la llegada del hombre a la Luna.