Es noticia
Daniel E. Lieberman, doctor en Harvard: "Nos creemos es que es normal estar menos activo cuando envejeces y es un mito"
  1. Alma, Corazón, Vida
salud y estilo de vida

Daniel E. Lieberman, doctor en Harvard: "Nos creemos es que es normal estar menos activo cuando envejeces y es un mito"

La idea de que el paso del tiempo lleva inevitablemente a una vida más sedentaria está profundamente instalada en la sociedad actual

Foto: Daniel E. Lieberman (Youtube | The Diary of a CEO)
Daniel E. Lieberman (Youtube | The Diary of a CEO)

¿A quién no le gustaría que su cuerpo siguiera funcionando siempre igual de bien que en la juventud? La obsesión por el envejecimiento ha aumentado más, si cabe, en los próximos años. Daniel E. Lieberman es profesor en la Universidad de Harvard y uno de los mayores expertos mundiales en evolución humana y actividad física, el investigador sostiene que ese convencimiento es, en realidad, uno de los grandes errores de la vida moderna y una de las claves detrás del aumento de enfermedades crónicas.

Desde su enfoque como biólogo evolutivo, Lieberman recuerda que los seres humanos no evolucionaron para retirarse y dejar de moverse, sino todo lo contrario. “Nosotros evolucionamos para ser abuelos activos”, explica.

El problema, señala, es que en las sociedades actuales se ha normalizado la inactividad. La jubilación, el uso masivo del coche, los ascensores o las jornadas sentadas durante horas han creado un entorno en el que el cuerpo deja de recibir el estímulo para el que fue diseñado. El resultado es un círculo vicioso: al movernos menos perdemos masa muscular, aparece la fragilidad y, con ella, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer o demencia.

Uno de los puntos en los que más insiste el investigador es en que es importante entrenar fuerza, y más aún a partir de cierta edad. La pérdida de músculo —conocida como sarcopenia— limita la autonomía y acelera el deterioro general del organismo. “No es que el ejercicio nos haga jóvenes”, aclara, “es que la falta de movimiento permite que el envejecimiento avance sin freno”. Caminar, cargar peso o trabajar los músculos varias veces por semana actúa como un potente freno biológico.

Lieberman también cuestiona otros mitos muy extendidos. Por ejemplo, que sentarse sea “el nuevo tabaco” o que todas las personas deban dormir ocho horas exactas. Según sus investigaciones, el problema no es sentarse, sino hacerlo durante largos periodos sin interrupciones. Levantarse con frecuencia, moverse unos minutos o cambiar de postura tiene un impacto notable en la salud metabólica. En cuanto al sueño, los estudios en poblaciones sin electricidad muestran que dormir entre seis y siete horas puede ser perfectamente normal.

En el ámbito de la prevención, el profesor de Harvard es especialmente crítico con los sistemas sanitarios occidentales. Denuncia que se invierte muy poco en evitar enfermedades que, en gran medida, son prevenibles. “Gastamos una mínima parte del presupuesto en prevención y luego asumimos como inevitables patologías que no lo son”, afirma. Mantenerse activo de forma regular reduce de manera significativa el riesgo de cáncer, problemas cardiovasculares y trastornos neurodegenerativos.

Pese a su discurso firme, Lieberman subraya la necesidad de más empatía y menos culpabilización. El ser humano, explica, está programado para ahorrar energía siempre que puede, por lo que luchar contra la inactividad requiere esfuerzo y apoyo social. No hace falta correr maratones ni pasar horas en el gimnasio: subir escaleras, caminar a diario, bailar o moverse en compañía ya marca la diferencia.

Hacerse mayor no debería acobardarnos ni empujarnos obligatoriamente al sofá si nuestra salud nos permite seguir nuestra rutina. La actividad física no es un lujo ni una moda, más bien una herramienta básica para vivir más y mejor. Y cuanto antes se entienda, más fácil será romper con una de las creencias más dañinas sobre el envejecimiento.

¿A quién no le gustaría que su cuerpo siguiera funcionando siempre igual de bien que en la juventud? La obsesión por el envejecimiento ha aumentado más, si cabe, en los próximos años. Daniel E. Lieberman es profesor en la Universidad de Harvard y uno de los mayores expertos mundiales en evolución humana y actividad física, el investigador sostiene que ese convencimiento es, en realidad, uno de los grandes errores de la vida moderna y una de las claves detrás del aumento de enfermedades crónicas.

Salud