Es noticia
Jeremy London, cirujano cardíaco: "Quema el azúcar que comes, el músculo es el mejor sumidero de glucosa que tienes"
  1. Alma, Corazón, Vida
Salud cardiovascular

Jeremy London, cirujano cardíaco: "Quema el azúcar que comes, el músculo es el mejor sumidero de glucosa que tienes"

Proteger el corazón pasa por comprender en profundidad cómo el organismo gestiona el azúcar que se ingiere a diario y de qué manera este proceso influye en la salud cardiovascular

Foto: Jeremy London, cirujano cardiovascular con más de 25 años de experiencia. (YouTube: Jeremy London)
Jeremy London, cirujano cardiovascular con más de 25 años de experiencia. (YouTube: Jeremy London)

Proteger el corazón pasa por comprender en profundidad cómo el organismo gestiona el azúcar que se ingiere a diario y de qué manera este proceso influye en la salud cardiovascular. El cirujano cardíaco Jeremy London ha advertido de forma reiterada en sus redes sociales sobre los riesgos asociados al exceso de glucosa, subrayando que un consumo elevado y sostenido puede alterar el equilibrio metabólico y convertirse en un factor silencioso de daño para los vasos sanguíneos y el sistema cardíaco.

El especialista incide en que el metabolismo de la glucosa funciona de manera equilibrada cuando los niveles de azúcar en sangre aumentan tras las comidas y la insulina transporta esa glucosa hacia las células musculares y el hígado. Allí se utiliza como energía o se almacena, un proceso natural que resulta esencial para mantener estable el sistema cardiovascular.

El problema surge cuando el consumo elevado de azúcar se prolonga en el tiempo. En ese escenario, los picos repetidos obligan al organismo a producir cada vez más insulina, hasta que las células dejan de responder de forma eficaz. Esta alteración metabólica, conocida como resistencia a la insulina, provoca que la glucosa permanezca más tiempo del debido en el torrente sanguíneo.

London advierte de que los niveles crónicamente elevados de azúcar no solo afectan al metabolismo. “Los niveles crónicamente altos de azúcar dañan el endotelio, el revestimiento interno de los vasos sanguíneos”, afirma. Este deterioro incrementa la inflamación, reduce la producción de óxido nítrico y vuelve las arterias más rígidas y menos capaces de dilatarse. Un proceso que supone “un camino directo hacia la hipertensión arterial, la aterosclerosis y las enfermedades cardíacas”.

Ante este escenario, Jeremy London plantea varias recomendaciones prácticas. La primera pasa por reducir los azúcares añadidos y prestar atención a las etiquetas de los alimentos. “Las bebidas azucaradas suelen ser las peores enemigas”, señala. Otra de las claves pasa por la actividad física. “Los músculos son el mejor sumidero de glucosa que tienes”, afirma el cirujano cardíaco en la misma publicación, destacando la importancia de caminar, levantar peso o mantenerse activo, sobre todo después de las comidas, para ayudar al cuerpo a gestionar mejor el azúcar ingerido.

Finalmente, London recomienda aumentar la presencia de proteínas y fibra en la dieta. Según explica en esa publicación, estos nutrientes ralentizan la absorción de la glucosa, suavizan los picos de insulina y mejoran la sensación de saciedad. Pequeñas decisiones diarias que, mantenidas en el tiempo, pueden tener un impacto relevante en la salud metabólica y en la protección del corazón.

Proteger el corazón pasa por comprender en profundidad cómo el organismo gestiona el azúcar que se ingiere a diario y de qué manera este proceso influye en la salud cardiovascular. El cirujano cardíaco Jeremy London ha advertido de forma reiterada en sus redes sociales sobre los riesgos asociados al exceso de glucosa, subrayando que un consumo elevado y sostenido puede alterar el equilibrio metabólico y convertirse en un factor silencioso de daño para los vasos sanguíneos y el sistema cardíaco.

Salud
El redactor recomienda