Raquel Mascaraque, experta en neurociencia: "La inteligencia artificial puede leernos la mente, pero con muchos 'peros'"
La IA es capaz de asociar patrones cerebrales con significados, pero está lejos de “leer” pensamientos. La neurocientífica analiza un estudio que vuelve a abrir el debate sobre hasta dónde puede llegar la tecnología y dónde empiezan los límites éticos
¿Puede una máquina saber lo que estamos pensando? La pregunta suena a ciencia ficción, pero la neurocientíficaRaquel Mascaraque explica que la respuesta empieza a ser un tímido “sí”, aunque todavía con enormes matices. En uno de sus últimos vídeos divulgativos, la experta analiza un estudio reciente que ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial en la lectura de la mente humana.
La investigación, desarrollada por un equipo japonés, se basa en una técnica conocida como mind captioning, algo así como “poner subtítulos a la mente”. En el experimento participaron seis voluntarios que pasaron horas dentro de una resonancia magnética funcional mientras veían más de 2.000 vídeos con subtítulos. El objetivo era observar, en tiempo real, cómo reaccionaba su cerebro al procesar esas imágenes y frases.
@raquelmascaraque ¿Puede la Inteligencia Artificial leernos la mente? Sí, pero, este titular es bastante capcioso y tiene matices. Un grupo de investigadores japoneses, liderados por Tomoyasu Horikawa, han publicado este año en Science Advances un estudio alucinante. Lo llamaron “mind captioning”, o sea, “poner subtítulos a la mente”. Te lo cuento todo en el video! #aprendecontiktok#inteligenciaartificial#ia#cerebro#curiosidades♬ sonido original - raquelmascaraque
Antes de empezar, los investigadores entrenaron un modelo de lenguaje profundo —similar a un ChatGPT, pero enfocado al análisis semántico— con todos los subtítulos. Ese sistema no trabaja palabra por palabra, sino con significados. “Crea vectores semánticos, números que representan lo que quiere decir una frase, no las palabras exactas”, explica Mascaraque. Mientras los participantes leían, la resonancia registraba cambios en el flujo sanguíneo en miles de puntos del cerebro.
Con esos datos, la inteligencia artificial aprendía a asociar patrones cerebrales con significados. Así, cuando alguien leía frases como “el perro corre” o “una mujer toca la guitarra”, el sistema buscaba similitudes entre la actividad cerebral y el contenido semántico. Con suficiente entrenamiento, la IA puede llegar a traducir esos patrones en ideas generales, aunque no en pensamientos precisos ni literales.
Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que no se limita a las áreas clásicas del lenguaje, como el área de Broca. Según Mascaraque, “cuando pensamos, también imaginamos”, por lo que entran en juego zonas relacionadas con la visión, como el lóbulo occipital, y con la memoria y el significado, como el lóbulo temporal inferior. El cerebro funciona como un todo mucho más complejo de lo que solemos imaginar.
Aun así, la experta pide calma. “La inteligencia artificial todavía no puede leernos la mente”, subraya. El experimento se ha realizado con solo seis personas, en condiciones muy controladas y tras un entrenamiento largo y personalizado. No es una tecnología que funcione de forma general ni automática, y mucho menos fuera de un laboratorio.
Mascaraque recuerda que existen avances más invasivos, utilizados en pacientes con ELA o parálisis severas, donde electrodos implantados en el cerebro permiten transformar pensamientos en texto o voz sintética. Estos logros abren enormes posibilidades médicas, pero también un debate ético inevitable. “¿Dónde está la línea de la privacidad de los pensamientos? Si se pueden leer, ¿se podrían controlar?”, plantea la neurocientífica. Preguntas que, por ahora, siguen sin respuesta.
¿Puede una máquina saber lo que estamos pensando? La pregunta suena a ciencia ficción, pero la neurocientíficaRaquel Mascaraque explica que la respuesta empieza a ser un tímido “sí”, aunque todavía con enormes matices. En uno de sus últimos vídeos divulgativos, la experta analiza un estudio reciente que ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial en la lectura de la mente humana.