La diversidad es uno de los elementos que definen el mundo en el que vivimos. En este sentido, una de las mejores formas de conocerlo de primera mano es viajando fuera de nuestras fronteras. Así, entraremos en contacto directo con esas culturas y tradiciones que se separan en menor o mayor medida de las que disfrutamos en nuestro país de origen.
Algunos quedan tan cautivados con este estilo de vida novedoso para ellos que deciden dar el paso de mudarse a estos lugares, comenzando de nuevo. Sin embargo, iniciar nuestra ciudadanía en una nueva nación implica enfrentarse a retos y desafíos que pueden desanimar a más de uno en sus primeros meses de estancia, siendo los choques culturales un ejemplo muy representativo de ello.
Esta experiencia es verdaderamente común y extendida entre los usuarios que se encuentran en esta situación, haciendo comparaciones constantemente entre ambos territorios. Así lo ha hecho Noah Taboada, una española viviendo en Noruega que ha querido enfocar este fenómeno en su profesión, la enseñanza. “En Noruega no se ponen notas a los alumnos en el colegio”, comenta en una de sus publicaciones en TikTok.
Diferentes sistemas de evaluación
La joven explica que, al contrario del sistema de puntuación en el sistema educativo español, Noruega evalúa a sus alumnos mediante un informe en el que se destacan cuatro aptitudes del mismo en base a las asignaturas que desempeña durante el curso. Estas son competente, continuo, desarrollo y emergente, según los términos en inglés.
“La parte más importante del informe es la parte escrita. Hacemos un comentario por cada asignatura y por cada alumno, en el que explicamos qué se le ha dado bien, en qué necesita apoyo, etcétera… Es una manera distinta de evaluar a los alumnos en primaria”, expone la española en el vídeo, especialmente en relación con el método utilizado en España.
Cada sistema educativo cuenta con sus pros y sus contras. Sin embargo, comparten el mismo fin, que es formar a los niños para que desempeñen su labor en el futuro lo mejor posible, así como otorgarles un mayor conocimiento para enfrentar las diferentes situaciones que les plantean en la vida. El porvenir de la sociedad está en sus manos.
La diversidad es uno de los elementos que definen el mundo en el que vivimos. En este sentido, una de las mejores formas de conocerlo de primera mano es viajando fuera de nuestras fronteras. Así, entraremos en contacto directo con esas culturas y tradiciones que se separan en menor o mayor medida de las que disfrutamos en nuestro país de origen.