Es noticia
Qué significa que te moleste la gente que camina lento, según la psicología
  1. Alma, Corazón, Vida
"Furia en la acera"

Qué significa que te moleste la gente que camina lento, según la psicología

Este enfado cotidiano tiene nombre, causas bien estudiadas y está relacionado con la forma en que percibimos el tiempo, los objetivos personales y las normas sociales en los espacios públicos

Foto: Sentir irritación cuando alguien camina despacio no es solo una cuestión de prisa o mal humor puntual. (Fernando Sánchez / Europa Press)
Sentir irritación cuando alguien camina despacio no es solo una cuestión de prisa o mal humor puntual. (Fernando Sánchez / Europa Press)

Sentir irritación cuando alguien camina despacio no es solo una cuestión de prisa o mal humor puntual. Según la psicología, este enfado cotidiano tiene nombre, causas bien estudiadas y está relacionado con la forma en que percibimos el tiempo, los objetivos personales y las normas sociales en los espacios públicos. La escena es común en ciudades concurridas: personas que se detienen de forma repentina, grupos que ocupan toda la acera o peatones absortos en el móvil. Un fenómeno que genera una reacción emocional intensa en muchos individuos, especialmente en horas punta.

Esta respuesta psicológica ha sido bautizada por algunos investigadores como “furia en la acera”, una versión peatonal de la conocida furia al volante. No se trata solo de impaciencia, sino de un conjunto de pensamientos y emociones que pueden derivar en hostilidad interna.

Qué es la “furia en la acera”

Según explica en Men's Health Leon James, profesor de psicología de la Universidad de Hawái en Manoa y experto en este fenómeno, la furia en la acera puede incluir desde enfado silencioso hasta “fantasías violentas” hacia otros peatones, lo que puede desembocar en conductas agresivas.

James señala que los peatones no solo se mueven por un espacio físico, sino también por un “espacio social”, formado por normas implícitas sobre cómo desplazarse. “Cuando los peatones se detienen repentinamente, fascinados por su pequeño dispositivo móvil, están violando las rutas normativas”, explica en el citado medio. Esa sensación de ruptura de las normas activa uno de los principales detonantes de la ira: la percepción de que algo no funciona como “debería”.

Foto: ana-asensio-psicologa-personas-siempre-sostienen-demas-historia-comun-1qrt

Stephanie Preston, profesora de psicología en la Universidad de Michigan, afirma en Men's Health que la ira “crea una concentración total” orientada a alcanzar un objetivo. “Cuando estás en esa zona, no piensas en los demás ni en por qué van despacio”, señala. Desde ese estado mental, los otros peatones dejan de ser personas con circunstancias propias y pasan a percibirse como obstáculos. El enfado ante quienes caminan despacio no afecta a todo el mundo por igual. Según Darald Hanusa, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, existe una sensación de derecho y privilegio en algunas personas, que interpretan a quien tienen delante como una molestia injustificada. Además, investigaciones citadas por el medio asocian el narcisismo con mayores niveles de agresividad y con la tendencia a interpretar las acciones ajenas como intencionadamente hostiles.

La impaciencia en la era de la velocidad

El rechazo a la lentitud no se limita a las aceras. Tal y como analiza Nautilus, la impaciencia se extiende a los conductores lentos, las colas o incluso la velocidad de internet. El problema es que el ritmo acelerado de la sociedad ha distorsionado nuestro sentido del tiempo.

El psicólogo Marc Wittmann, del Instituto de Áreas Fronterizas de Psicología y Salud Mental de Friburgo, explica en Nautilus que nuestra impaciencia "es una herencia de nuestra evolución. En el pasado, la impaciencia tenía una función adaptativa, pero hoy ese mecanismo se ha desajustado. Cuando algo va más lento de lo esperado, nuestro “reloj interno” amplifica la espera y genera una reacción emocional desproporcionada.

Foto: valenrina-alesi-psicologa-distorsiones-cognitivas-patrones-pensamientos-irracionales-contribuir-ansiedad-1qrt

Vivimos en una cultura marcada por la inmediatez, donde la tecnología y los estímulos constantes han reducido nuestra tolerancia a la espera. Esa aceleración permanente nos hace cada vez más impulsivos. Así, cuando alguien camina despacio, no solo ralentiza nuestro paso, sino que activa un conflicto psicológico más profundo entre el ritmo de la vida moderna y los límites reales del comportamiento humano.

Sentir irritación cuando alguien camina despacio no es solo una cuestión de prisa o mal humor puntual. Según la psicología, este enfado cotidiano tiene nombre, causas bien estudiadas y está relacionado con la forma en que percibimos el tiempo, los objetivos personales y las normas sociales en los espacios públicos. La escena es común en ciudades concurridas: personas que se detienen de forma repentina, grupos que ocupan toda la acera o peatones absortos en el móvil. Un fenómeno que genera una reacción emocional intensa en muchos individuos, especialmente en horas punta.

Psicología
El redactor recomienda