Carla Krikorian, entrenadora especializada en rehabilitación posparto: "Hacer ejercicios mal elegidos no solo no ayuda: puede debilitar aún más la zona"
Carla Krikorian, entrenadora especializada en rehabilitación posparto: "Hacer ejercicios mal elegidos no solo no ayuda: puede debilitar aún más la zona"
La recuperación del abdomen tras el embarazo no depende de hacer más abdominales, sino de reeducar los músculos profundos que sostienen el core
Tras dar a luz, muchas mujeres retoman el ejercicio físico con la misma mentalidad previa al embarazo, convencidas de que repetir abdominales tradicionales ayudará a recuperar el vientre. Sin embargo, ese abultamiento persistente no suele deberse a falta de constancia. En la mayoría de los casos, la causa está en cambios internos producidos durante la gestación que requieren un enfoque completamente distinto de entrenamiento.
Durante los nueve meses de embarazo, el cuerpo se adapta al crecimiento del bebé y los músculos del abdomen se separan para dejar espacio al útero. Esta separación se conoce como diástasis abdominal y es muy frecuente en el posparto inmediato. Aunque en algunas mujeres se reduce de forma natural en las primeras semanas, en muchas otras no se corrige si no se sigue un proceso específico de rehabilitación abdominal.
La entrenadora especializada en rehabilitación posparto, Carla Krikorian, explica que perder peso no garantiza recuperar la zona abdominal. “Muchas madres piensan que si bajan de peso, la tripa desaparecerá, pero si los músculos profundos no se reactivan, el abdomen seguirá abombado”, señala. Además, advierte de que hacer ejercicios mal elegidos no solo no soluciona el problema, sino que puede debilitar aún más la zona.
El correcto funcionamiento del core profundo, formado por el transverso abdominal, el suelo pélvico y el diafragma, es clave para estabilizar la columna y controlar la presión interna. Cuando este sistema no trabaja de forma coordinada, el entrenamiento puede resultar contraproducente y provocar molestias como dolor lumbar o incontinencia urinaria. Por ello, la experta recomienda rutinas suaves, breves y bien ejecutadas, donde prima la calidad del movimiento frente a la intensidad.
Tras dar a luz, muchas mujeres retoman el ejercicio físico con la misma mentalidad previa al embarazo, convencidas de que repetir abdominales tradicionales ayudará a recuperar el vientre. Sin embargo, ese abultamiento persistente no suele deberse a falta de constancia. En la mayoría de los casos, la causa está en cambios internos producidos durante la gestación que requieren un enfoque completamente distinto de entrenamiento.